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domingo, 29 de abril de 2018

Avengers: Infinity War (Reseña SIN SPOILER)

Efectivamente, aquel que hoy en día es llamado "el crossover más ambicioso de la historia" ha llegado. El filme más anticipado del año que, muy seguramente, será uno de los más taquilleros de la historia (si no el que más). El clímax diseñado para concluir una etapa formada por 10 años de películas y personajes entrañables (unos más que otros). Definitivamente, esta tercera entrega de Los Vengadores era un sueño hecho realidad para todos aquellos que amamos el Universo Marvel, ya sea porque leemos los cómics, porque vemos las películas, o por ambos.

Infinity War tenía que estar a las alturas de unas expectativas altísimas. Quizás... demasiado altas.
Ni es perfecta ni es tan buena como un producto Marvel de este calibre puede alcanzar a ser. Tiene sus cosas estupendas, por supuesto, pero también posee gran cantidad de carencias a niveles generales que deseo analizar.
Sé que estos pensamientos van a ser polémicos. Tranquilos: todo lo que voy a decir estará seguido de los argumentos que explicarán por qué mi opinión es así.
Si vas a comentar y eres una de esas personas "fanboy de Marvel" incapaz de soportar a una persona diciendo que la película no es "lo mejor del mundo" o que no intentará siquiera entender lo que escribo, te sugiero que te vayas de aquí ya, antes de que hagas el ridículo. Gracias.


Es difícil hablar de esta cinta sin meterse en diversos spoiler, aun así, este post estará libre de ellos. Si lo veo necesario en el futuro quizás haga una review "con spoiler", una vez todos hallan visto la película y se pueda discutir más tranquilamente sobre la misma.
Procedo con la reseña.


Yo comprendo la inmensa dificultad de juntar a una cantidad tan abrumadora de personajes en un único producto de tiempo limitado; por eso aprecio enormemente que se haya manejado de manera tan satisfactoria en Infinity War. Dar a todos los personajes su momento y su (pequeña) evolución sin que unos sean más importantes que otros era un apartado que yo temía, pensando que iba a ser casi imposible. No obstante, los hermanos Russo lo han conseguido y ante tal logro no me queda otra que alabarles.
La estrategia utilizada ya ha sido utilizada en ocasiones previas con resultados de igual eficacia: separar a los héroes en pequeños grupos, dividiendo así la película en distintas subtramas de equivalente peso. La estructura del argumento es brillante pues la absoluta totalidad de los acontecimientos ocurridos en estas subtramas son imprescindibles para el desarrollo equitativo de la historia, y una vez todas convergen llegamos al esperado clímax final, que como ya he dicho, está muy bien planteado gracias a la forma en la que el filme ha ido progresando.
Además, el guión no solo tiene una buena estructura, también es capaz de dar la vuelta a ciertos tópicos y sorprender de forma gratificante al espectador (en esta película, los héroes fallan, y mucho; en comparación, Thanos lo tiene todo planeado y va al grano, sin tonterías: me encanta).
Las referencias están bien acopladas para que no las sintamos forzadas.

Otro de mis mayores temores era la figura del propio Thanos. Sabiendo que los villanos del UCM (Universo Cinematográfico Marvel) han resultado siempre decepcionantes, guardaba en mi interior el miedo de que no se le hiciera justicia al personaje. Afortunadamente, ya puedo asegurar que han realizado un trabajo fantástico con él. ¿Es tan bueno como el de los cómics? En mi opinión no, sin embargo, tampoco era eso lo que yo buscaba. Si lo juzgo como villano de forma independiente y perteneciente únicamente al cine, da la talla: es uno de mis villanos cinematográficos favoritos. La interpretación es Brolin es soberbia. Es temible, es sumamente poderoso y tiene unos motivos que lo hacen ser mucho más que un típico villano genérico que es malo porque sí o que solo quiere hacer el mal. Thanos considera que está haciendo lo correcto y no desea enfrentarse a los héroes por cualquier excusa barata: ellos simplemente están en medio de su camino impidiéndole realizar lo que él entiende como "el bien". Su fin no es derrotar a los superhéroes, es algo que va más allá y le costará muy caro; por eso, no solo es un gran villano sino un gran personaje en general.
Encima, protagoniza en Titán una de las mejores peleas del UCM, digna de su figura: tensa y potente.


Aunque hay humor, salvo una o dos ocasiones contadas, no sentí que estuviera fuera de lugar. De hecho, la película durante la mayor parte del metraje es bastante oscura y seria cuando debe serlo, aspecto que se agradece infinitamente.
No voy a ahondar en los diferentes arcos argumentales de los personajes, me limito a decir que en los apartados más positivos:
Drax y Rocket siguen comiéndose la pantalla en cada aparición. Imposible no amarlos. Quill, aunque muestra poca evolución respecto de su entrega y es algo más capullo, mantiene su esencia y sigue siendo divertido (Pratt está fantástico). Mi subtrama favorita es la de Thor, porque a pesar de pequeños fallos, es la que posee el mejor arco dramático de la película e incluso del personaje asgardiano hasta la fecha. Tiene una gran química con su compañero, apariciones geniales de secundarios y se lleva momento sencillamente magistrales. Tony es el personaje egocéntrico pero bribón y astuto que hemos querido siempre (no como en Iron Man 3 o Homecoming, entre otras). Además, su armadura aquí es la más chula que ha enseñado nunca, y los combates en los que se mete siempre son una auténtica pasada. Doctor Strange es, como siempre, un magistral Cumberbatch que juega un papel importantísimo en el filme al ser de los más poderosos, al igual que Wanda y Visión (aunque este último no hace absolutamente nada).

Las escenas de acción son emocionantes y te llenan ese ansia interior de combates espectaculares. La combinación de buenos efectos especiales más unos directores competentes que entienden lo que están haciendo nos ofrece secuencias de pelea frenéticas pero que se entienden, cosa que es imprescindible. El espectador sabe quién está pegando, sabe qué está ocurriendo y puede seguir la batalla de forma fluida.


Como podréis observar, no considero que Infinity War sea una mala película, en absoluto. A mí, personalmente, me ha encantado.
Ahora bien, debemos recordar que no es una "simple película". Es el principio de la culminación a una historia que millones de seguidores llevamos esperando durante una década, aquel producto para el que nos han estado preparando durante años, la película definitiva del universo Marvel... y como tal, a veces le cuesta estar a la altura.
En mi opinión, Infinity War es una obra que se sufre ante el peso de su propio "hype" (o expectación) y ante su nocivo grupo de irritantes "fanboys".
Imagen de ralfmef



¿A qué se debe lo que digo?

Me gustaría comenzar con una breve queja acerca de algo externo a la película Infinity War en sí, que por tanto no afecta a su calidad como película.

Hay "fanboys" (es decir, fanáticos a ultranza) que la calificarán automáticamente como la mejor película de la historia únicamente por llamarse "Avengers: Infinity War" o por ser la película para la que se ha estado esperando mucho tiempo, sin pararse a pensar qué tiene realmente de especial o qué la hace verdaderamente merecedora de un puesto tan privilegiado.
Sí, es un buen producto, sin embargo no es la octava maravilla del mundo. Su reputación la precede y solo por ello la gran mayoría del público la pone por las nubes, asegurando "¡el mejor villano de la historia! ¡La mejor película de superhéroes! ¡Obra maestra insuperable!", cuando no es así. Ahora está reciente y por eso hay tal exaltación, pero no creo que sea un producto que vaya a perdurar enternamente; en cuanto salga la próxima entrega, los "fanboys" casi olvidarán esta.
Seamos sinceros: no tiene demasiado por lo que merezca la pena ser destacada de entre todas, al menos hasta que llegamos al final. Puede gustarte más o menos pero, sinceramente, yo lo veo así. Tiene actuaciones buenas, un buen guión, buenos personajes, buenas peleas; pero eso es algo ya tienen otras películas Marvel, y hay muchas que la superan en numerosos apartados individuales.
La razón por la que gustará a gran parte del público es porque aparecen todos los personajes de previas cintas. Hazte esta pregunta, ¿el hecho de que salgan más personajes hace realmente mejor a una película? No. Es una razón totalmente ajena a la calidad real del filme; solo se trata de fanservice (y el fanservice no está mal; no obstante, no lo es todo a la hora de juzgar una cinta).

Yo pido humildemente que tengamos criterio, de lo contrario, los estudios nos colarán cada vez más películas vacías y efectistas con el único propósito de ganar dinero fácil a costar del espectador mediocre. Y no pido que todas las películas del mundo sean obras maestras; estoy hablando de que nosotros y nosotras, como público, sepamos qué buscamos y qué estamos viendo, sin dejarnos llevar por el fanatismo extremo y demás gilipolleces.

Infinity War no es la mejor película de la historia. En mi opinión, ni siquiera es la mejor película de Marvel, y me duele decirlo. Juro que mi intención era disfrutarla a tope y entregarle un jugoso 10, sin embargo, en el visionado no se me concedió tal oportunidad.

Entre varios defectos, encontramos una relación de nula profundidad entre Thanos y sus hijas (Nébula sobre todo, es un personaje que me encanta y me parece muy desaprovechado), de manera que las escenas emotivas que envuelven a tales personajes pierden gran parte del impacto que podrían haber tenido (los que la habéis visto sabéis a qué momento me refiero).
En general, se siente bastante contenida para ser una supuesta "guerra que decidirá el destino del universo". La batalla climática en Wakanda es decepcionante, insípida y carece de la emoción que debería. En comparación con el resto de subtramas, a esta no saben darle la fuerza necesaria y se ve como una batalla cualquiera sin tensión, cuando tendría que ser justo lo contrario.
Es una pena que la trama del Ex-Capi América, la Viuda Negra y Bucky se haya quedado tan escueta.
También me apena que la Orden Negra de Thanos sean unos villanos tan secundarios que los guionistas se quiten del medio fácilmente por falta de tiempo.
Al haber una mezcla de personajes tan variopintos bailando al son de un único director (los hermanos Russo) que previamente solo se había hecho cargo del Capi, algunos de ellos se sienten diferentes de como eran en sus respectivas películas individuales.
En lo personal, considero la relevancia de Spidey demasiado minúscula.
Y me parece un juego muy sucio que en una película llamada "Los Vengadores" la cual va sobre un grupo de superhéroes reunidos, el grupo no se junte en ningún momento...


Como ya he mencionado: Infinity War no deja de ser otro producto Marvel...
... hasta que llegamos al final (del cual ya he hablado en la siguiente reseña).
Apoteósico. Mítico. Desgarrador.
Ahí se descuelga, se moja, se hace destacar y se aleja del resto de productos realizados por Disney. Pocas veces antes una obra había sido tan valiente a la hora de destruir su mitología. Si mantiene tal atrevida decisión permanente hasta el final de los días, esta tercera entrega de Los Vengadores soportará el paso del tiempo como la película rompedora que es actualmente. Y si no, el filme carecerá de sentido ni propósito más allá del cliffhanger totalmente vacío; pero hablar de eso es absurdo pues solo el tiempo lo aclarará, y por ahora, Infinity War es la primera opción.

9/10

sábado, 28 de abril de 2018

Como una partida de AJEDREZ (Avengers: Infinity War, breve reflexión sobre su final - SIN SPOILER)

No soy ni mucho menos un experto en ajedrez. Sin embargo, la metáfora funcionaba perfectamente a la hora de expresar aquello que tenía en mente respecto a Vengadores: Infinity War, la película más esperada del año.
Esta no es una crítica al uso y no contiene spoiler. Yo la ideé originalmente para ser publicada en Filmaffinity, no obstante, al darme cuenta que me gustó bastante cómo había quedado el resultado final, he decidido dejarla por aquí también.
No tardaré en colocar el auténtico análisis del filme de forma más concreta y objetiva, pero por ahora, espero que disfrutéis de esta pequeña reflexión que compara Marvel Studios y Disney con unos jugadores expertos en una tensa partida de ajedrez.

Marvel ha estado jugando, durante los últimos años, la partida de ajedrez cinematográfica más ambiciosa hasta la fecha. Decidió basar su estrategia en el juego a largo plazo, apostando un desarrollo lento pero seguro para que la victoria, al final, esté garantizada. Hemos tenido excelentes jugadas (Iron Man, Civil War, Los Guardianes Vol. 2, Los Vengadores 1) y también movimientos que casi ponen en riesgo la partida (Iron Man 3, Homecoming, Los Vengadores 2 o Black Panther), pero siempre se han mantenido en una línea similar y nunca se ha sometido a riesgos innecesarios. Esto le ha traído ventajas y desventajas, entre estas últimas, destaca la monotonía de la partida (que a algunos ya nos estaba cansando).

Infinity War es el movimiento definitivo que marcará un antes y un después en el juego, el culmen de la estrategia para ganar que lleva forjándose durante años.
El problema de este movimiento es que llevamos literalmente años esperándolo. Marvel ya se ha creado su legión de "fanboys" sin criterio que se tragarían cualquier mierda que el estudio decida sacar, mientras aseguran que es una obra maestra exquisita solo porque lleva el logo Marvel en los títulos de inicio. Hay personas que la calificarán automáticamente como la mejor película de la historia únicamente por llamarse "Avengers: Infinity War" o por ser la película para la que se ha estado esperando mucho tiempo, sin pararse a pensar qué tiene realmente de especial o qué la hace verdaderamente merecedora de un puesto tan privilegiado.

Siento disentir. Infinity War es una buena película, una buena jugada que acercará a Marvel hacia la victoria final tan deseada; sin embargo, para ser un movimiento que llevan años anticipándonos y que tenía unas expectativas tan altas que superar... no cumple la totalidad de lo prometido.


Al César lo que es del César: la película posee un ritmo magistral el cual logra que las casi 3 horas que dura se pasen en un pestañeo sin un solo momento aburrido. Hay actuaciones geniales por parte de todo el equipo, momentos emocionantes, peleas estupendas (la lucha contra Thanos en Titán es de las mejores del UCM), humor agradable pero también una (muy) agradecida seriedad, un buen villano que al fin está a la altura de la franquicia, y su mayor baza: un guión estructurado de forma brillante en su extensa mayoría, que realiza un trabajo excelente manejando a su demoníaco elenco de personajes, sin dejar a (casi) nadie en el olvido, dando a todos sus pequeños momentos y evolución coherentes (mi subtrama favorita es la de Thor sin duda alguna, el personaje posee el mejor arco dramático del filme y la química lograda con el compañero es muy aguda) en diferentes tramas que convergen de manera satisfactoria en el clímax final.
Ahora bien, no es perfecta. Gran parte de estos aspectos ya han sido compartidos por entregas anteriores en este universo, e incluso mejorados. En casi todo su metraje, Infinity War no tiene apenas nada que ofrecer en cuanto a un aumento de calidad en comparación con cintas previas.
Entre otros defectos, están: la ausente profundidad en la relación entre Thanos y sus hijas, exceso de exposición mediante los diálogos en el primer tramo, batallas carente de la épica que deberían haber tenido y, por supuesto, la sensación de que ha sido dejada a medias.

En resumen, el movimiento de ficha que este filme representa puede ser sobrevalorado por muchos; y no es malo, es muy bueno, no obstante, no deja de ser algo que no aporta mucha novedad respecto de los otros movimientos anteriores...
...hasta que llegamos al final, claro. Ese apoteósico final que rompe las reglas.
Marvel se arriesga. Mueve la última ficha de forma inesperada y arriesgada, pero que de salir bien, ofrecerá una victoria por todo lo alto. El estudio ha demostrado una valentía inédita hasta ahora, corriendo un enorme riesgo. Y eso me encanta.
Pero al mismo tiempo, me hace temer. Porque sé que una segunda parte se avecina, una segunda parte que concluirá los eventos de esta; y tengo miedo de que, en un acto de cobardía, "deshagan el movimiento" retirando la ficha hasta la posición donde estaba antes, haciendo que el movimiento que Infinity War representa no haya servido para nada. En ajedrez, si deshaces el movimiento y, fuera de turno, haces retroceder a la ficha hasta la posición previa revirtiendo así la partida, pierdes. Y punto. Una vez has realizado un movimiento, has de apechugar con las consecuencias del mismo y no retroceder de forma cobarde.
Espero, sinceramente, que Marvel se aplique el cuento. Que continúe siendo valiente y lidie con los resultados de la jugada que ha realizado, porque si decide revertirla, habrá perdido el juego. Sé que me estoy adelantando a algo que aún no ha ocurrido, y por ello, tengo la sincera esperanza de que nada de lo que auguro sea verdad, y de que Marvel me cierre la bocaza el año que viene. Espero...

Por ahora, Infinity War es un buen producto. No es la mejor película de la historia. En mi opinión, ni siquiera es la mejor película de Marvel. Pero merece la pena, porque ha jugado, y nos ha dejado en jaque mate.






ZONA SPOILER
ALÉJATE SI NO HAS VISTO LA PELÍCULA.

Obviamente, con toda esta parrafada lo que quiero decir es: Disney, recuerda que los muertos están muertos. Sin resurrecciones. Por mucho que nos duela (y creedme, me duele) este movimiento de ficha carecerá de sentido ni propósito si todo lo que han sacrificado para ganar volviera milagrosamente al final, en la segunda entrega. Si esto último ocurriera, esta primera parte de Infinity War no solo sería un trabajo vacío y cobarde, sino que perdería todo valor y por lo tanto, la película sería un suspenso.
Tened un buen día.

martes, 17 de abril de 2018

"Guantelete del Infinito" (The Thanos Quest & The Infinity Gauntlet, 1991): el cómic que lo empezó todo, crítica. (Obras Maestras del Cómic)

Mucho antes de que la maléfica cara del villano definitivo en el Universo Cinematográfico Marvel (Thanos) apareciera en la memorable escena final de Los Vengadores, un joven de apenas 11 años disfrutaba de un interesante pero poco conocido cómic Marvel, sin ser consciente en lo más mínimo del fenómeno mundial en el que tal obra estaba destinada a convertirse.
Para aquellos que aún no lo hayáis adivinado: ese joven era yo y ese cómic era La Saga del Infinito, o El Guantelete del Infinito (ambos nombres sirven para designarlo, utiliza el que quieras); escrito por el legendario Jim Starlin y dibujado por los maestros George Pérez y Ron Lim.

A pesar de mi corta edad, me alegra poder asegurar que ya tenía una modesta pero aun así sorprendentemente amplia experiencia en lo que al mundo del cómic americano (de superhéroes, sobre todo) se refería.

En aquel tiempo ya me había topado con excelentes trabajos literarios (tales como Ultimate Spiderman, el Hulk de Peter David o The Ultimates), por lo que empezaba a ser capaz de apreciar esa calidad que poseían y les hacía destacar entre los demás.
Entonces, de repente, una joya llegó a mis manos. Interesado únicamente por unas enormes batallas de las que tenía conocimiento por imágenes de internet, decidí comprar todos los números que había de La Saga del Infinito en mi tienda de cómics. Os juro que jamás me arrepentiré.

Buscaba entretenimiento rápido y simple, una oportunidad para ver a todos los personajes de Marvel metiéndose unas cuantas tortas entre ellos; y lo que encontré en su lugar, fue la profunda crónica de un ser incomprendido y amargado, cuyo objetivo era tan grande que sus métodos tuvieron que ajustarse al mismo representando así la mayor amenaza concebida por el universo. Su nombre era Thanos y esta era su historia. Estaba ante un evento Marvel que decidió centrarse exclusivamente en su villano, por qué este hacía lo que hacía, dejando en un plano secundario a los héroes que ya conocíamos todos y creando así, en el proceso, el que yo considero el mejor crossover de la historia del cómic occidental.
Muchas continuaciones del personaje aparecieron debido al éxito que esta tuvo. Hoy en día un evento con el nombre de "Infinito" y con Thanos como villano aparece prácticamente cada año; no obstante, ninguno de ellos llegó (ni llegará) a la suela de los talones de la historia original. Hoy quiero compartir con vosotros mi opinión sobre por qué The Thanos Quest y The Infinity Gauntlet (las cuales considero una única historia ya que van unidas en la continuidad) es tan buena.


El argumento, en sus líneas más generales, es algo de lo que todos estamos cansados de ver en cualquier medio: un "malo" consigue un poder incomparable y los héroes, al ser incapaces de lidiar con él solos, se unen para derrotarlo. ¿Qué la hace entonces tan especial?
En la típica película o cómic, ese villano es alguien cuyo papel tiene asumido: él mismo se autodenomina como "el malo" y quiere destruirlo todo porque o bien quiere ser el rey del mundo (o del universo), o bien porque es muy malo o ya está. Además, el origen de su poder suele ser argumentalmente muy débil (lo tiene simplemente porque sí, o porque es el elegido malvado, o cualquier chorrada barata). Y encima, la narración suele centrarse en los héroes y en sus esfuerzos para derrotar al villano, dejando a este en un segundo plano de (casi) nula profundidad.

Aquí no.

Aquí, desde el principio, somos situados al lado de Thanos. La historia comienza con su punto más bajo y nos lleva junto a él por su viaje. Vivimos con él, sabemos lo que él piensa y lo más importante, comprendemos por qué hace lo que hace.
Thanos no quiere obtener el poder absoluto para dominar el mundo.
No quiere obtener el poder absoluto para ser el más fuerte.
No quiere obtener el poder absoluto para una excusa estúpida con la que el guionista pueda trabajar.
Thanos lo hace por amor. ¿Te parece cursi? Eso es que no conoces a Thanos, él no es como tú y yo, es alguien retorcido; y de quien está enamorado no es nada más y nada menos que de La Muerte.
Desafortunadamente, su objetivo está demasiado lejos. Él, aunque poderoso, sigue siendo tan insignificante que su amada ni siquiera le dirige la mirada o la palabra. En Thanos reconocemos una parte de nosotros mismos, ya seamos chicos o chicas, cuando un amor platónico e imposible nos arrebata el sueño por las noches.
Pero Thanos no lo dejará así. Nunca renunciará a lo que él más quiere, de manera que está dispuesto a hacer lo que sea para que ella lo acepte. En un viaje mortal, pretende reunir las Gemas del Infinito, el mayor poder de la galaxia, para poder así ser un igual al lado de la Muerte y esta pueda, al fin, enamorarse de él.


¿Crees que te estoy haciendo spoiler? Tranquilo, ¡todo de lo que he hablado es solo el preludio de la historia! Esta tiene mucho más que ofrecer a la hora de la psicología de Thanos, su ascenso a lo más alto y su caída en picado.
Es la primera vez que, en la historia del cómic (al menos que yo conozco), un personaje común ha obtenido el poder de un dios de forma coherente, ha obrado con él de forma coherente y lo ha perdido de forma coherente, siempre respetando las reglas de su propio universo fantástico.

Somos testigos de su viaje de principio a fin. Conseguir las Gemas no será pan comido, pues no solo están en posesión de numerosos seres que no prentenden darlas fácilmente, sino que además, mantener la cordura tras ganar este poder infinito es algo que muy pocos pueden lograr.

Aun así, Thanos lo logró. Alcanzó su objetivo imposible: ahora es el ser más poderoso del universo, alguien comparable a la Muerte que controla el poder, el espacio, el tiempo, la mente, el alma y la realidad.
Pero... desgraciadamente, las cosas nunca salen como uno espera. Porque ahora Thanos no es el igual de la Muerte, sino que es su superior en todos los sentidos; y ella no está dispuesta, de ninguna manera, a estar con alguien así, puesto que no sería una relación de iguales: ella sería prácticamente una esclava... y para decirle esto a él, quien está en frente de ella, ni siquiera le dirije la palabra... utiliza a un mensajero.
La situación conduce a una de las ironías más deliciosas con las que me he encontrado jamás: Thanos arriesgó su vida para conseguir el poder de dios, pero ese no era su fin, sino el medio por el cual ganar su verdadero fin: la Muerte.
Ahora, él es el ser más poderoso del universo, pero para qué. Lo tiene todo... menos lo único que quería de verdad. Porque con las Gemas podría someterla, no obstante, no sería sincero. No sería real. Y esto nos lleva a una de las mejores frases que se hayan escrito nunca: "¿Cómo podía imaginar que convertirme en dios acabaría siendo una victoria tan pírrica?".


Me remito a lo que he mencionado antes: querido lector, esto es la mera introducción de una gran drama intergaláctico repleto acción y tensión. El reciente fracaso de Thanos le llevará a utilizar su recién adquirido poder para realizar las hazañas más salvajes con el propósito de impresionar a la Muerte. Es ese punto en el que los héroes han de intervenir e intentar salvar la galaxia, puesto que Thanos está haciendo cosas que ni la más perversa imaginación podría concebir.

¿Te resulta interesante? Considera que he hecho el favor de introducirte a una de las mejores historias puestas en papel, llena de acción y destrucción a raudales, que cuenta con nuevos enfoques de personajes memorables y la aparición de todos los héroes que conformaban el universo Marvel unidos en una batalla de proporciones bíblicas contra Thanos, la mayor amenaza a la que se han enfrentado jamás, a la vez que un villano mítico. Toda una gloriosa obra maestra innovadora, original, magníficamente escrita (no por nada cada vez que hay que escribir algo sobre Thanos se llama a Jim Starlin) y fabulosamente dibujada. Cada página, cada viñeta, es una detallada y preciosa explosión de emociones que solo los más grandes trabajando juntos serían capaces de crear.

No diré más, ya que quiero que el lector experimente lo que digo por sí mismo.

Eso sí, te advierto que necesitarás ciertos conocimientos previos de Marvel si quieres lanzarte como loco a leer esta obra. No solo aparecen una gran cantidad de superhéroes, también se mete en una serie de temas abstractos relacionados con los seres más poderosos de la editorial: las entidades cósmicas.
Se puede leer sin tener experiencia en este mundillo, pero para disfrutarlo en su totalidad es conveniente que, como mínimo, te informes de cómo era el mundo Marvel en la época y de quiénes lo formaban.



¿Qué espero de Avengers: Infinity War?
Sé que, aunque se base en este cómic, será totalmente diferente del mismo. La película no le llegará ni a la suela de los talones en complejidadprofundidad, pero eso es obvio y no es lo que yo busco.
Lo único que yo quiero es una épica aventura en la que los guionistas sepan darle a Thanos el prestigio que merece; y temo que no lo consigan, porque si hay algo que cojea en el universo cinematográfico Marvel son los villanos.


Sin embargo, para todos aquellos más nuevos en el mundo del cómic que estéis ansiosos por Infinity War y necesitéis apaciguar el ansia que tenéis por verla, dadle una oportunidad a esta obra.
La edición antigua que yo poseo está descatalogada, no obstante estáis de suerte, pues Panini Cómics la ha reeditado en una serie de 2 tomos, cuyos enlaces colocaré al final del post.

Esto es todo.
Espero, sinceramente, que os haya gustado esta crítica "fuera de lo común" si la habéis leído. Queda muy poco para el lanzamiento de la cinta y me hallé en la necesidad de compartir mis pensamientos sobre esta obra maestra del cómic.


(En Panini hay un tomo entre medio de estos dos, sin embargo no es necesario en la historia, de manera que no tenéis por qué comprarlo).