viernes, 23 de febrero de 2018

Reseña "Call Me by Your Name". Una película difícil de juzgar.

Como bien veréis en el título, me ha resultado muy difícil juzgar este filme. Aunque intento en todo momento hacer caso a mi criterio antes que a cualquier otra cosa, hay veces que fallo como humano que soy, y sin darme cuenta caigo en ese rebaño conocido como "moda", siguiendo ciegamente lo que todos dicen que es "bueno" sin ser fiel a mí mismo. Sin embargo, conforme he ido creciendo me he dado cuenta progresivamente de lo aburrido y estúpido que es eso, no solo para mí sino para el resto de personas también, así que poco a poco lo he ido corrigiendo. Y no digo que esté mal que te guste lo que a todo el mundo le gusta, ni que mi opinión sea la única válida (todos los gustos son respetables, a no ser que *intensificación del humor negro* te guste Suicide Squad); lo único que quiero decir es que cada uno debe ser sincero, primero consigo mismo, y después con el resto de personas. No soberbio, sino sincero.

¿Qué tiene esto que ver con Call me by your name? La película está rodeada de un manto impenetrable, puesto que ha encantado tanto a crítica como público, además de que trata uno de los temas más sensibles de la actualidad. Entonces, al terminar, varias cuestiones rondaban mi cabeza: "¿Me ha gustado solo porque todos dicen que es buena? ¿Y si no supiera nada de lo que todos dicen, seguiría considerándola buena? ¿O quizás me convenzo de que me ha gustado para no ser tachado de homófobo por los colectivos más extremistas?".
Para salir de este embrollo mental innecesario en el que me hallo, me limitaré a escribir mi opinión sincera y sin spoiler de la película poco a poco, y dependiendo de lo que haya escrito sacaré mi conclusión final con el fin de otorgarle una nota simbólica.
Aviso: me temo que no he leído la novela. Me dispongo a analizar la película no como adaptación, sino como producto cinematográfico independiente.



Call me by your name es una historia sumamente simple. No es pretenciosa ni enrevesada. Habrá gente a quien esto no le guste, pero no es mi caso. Amo las historias simples, siempre que me cuenten bien aquello que desean contar.
Y en esta ocasión, ese objetivo es cumplido con creces.
La dirección de la película es arte en su máxima expresión. Luca Guadagnino sabe cómo hacer que las imágenes, los delicados movimientos de cámara y los actores bajo su tutela hablen por sí solos sin necesidad de ayudarse de diálogos explicativos. Es un ejemplo de dirección en estado puro. Parece que la historia se cuenta sola, de la forma más fluida y natural; tanto, que todo lo que vemos nunca parece estar conducido ni planeado. Da la sensación de que el espectador está siendo testigo de acontecimientos reales e improvisados, como si una cámara se hubiera puesto en la casa únicamente para grabar la vida e interacciones de las personas.
Los planos son sencillos, pero gozan de una gran belleza y calidez que nos posicionan a nosotros, los que la vemos, en esa calurosa casa durante el verano.
Una buena cantidad de escenas están dotadas de una gran sensualidad y eso es algo que no podrás negar, sea cual sea tu orientación sexual. El director sabe transmitir el erotismo de forma excelente en cualquiera de sus facetas.
Todo esto tiene aún más mérito si tenemos en cuenta que, a pesar del espero ritmo de la narración, no se me hizo pesada. Esa lentitud es usada como el método definitivo para aportar el realismo. Aunque sí encuentro una pega para esto: no estoy seguro de si volveré a verla, ya que una vez conocidos todos los detalles del primer visionado, repetir esa densa experiencia no me parece adecuado. Solo el tiempo dirá.


Uno de los puntos más fuertes del filme es el trabajo de interpretación realizado por los actores, sin duda alguna. Haciendo justicia al estilo de la cinta, las actuaciones poseen una naturalidad y realismo despampanantes. Timothée Chalamet lleva la mayor carga emocional, y verlo en acción junto con Armie Hammer es simplemente bellísimo. No sé si los actores serán homosexuales, pero si no lo son, el resultado final tiene mucho más mérito: han sido tan convincentes que yo de verdad me lo he creído. Ambos podrían llevarse todos los premios, y yo tendría poco que objetar.

Quizás no haya demasiados diálogos, pero cuando los hay (discurso del padre) son canela en rama. Dios mío, qué guión más genial. Muestra una relación sentimental que se construye desde el principio, sin prisa y con buena letra, verosímil en todo momento. Nos hace ver totalmente normal y natural una relación homosexual, cosa que desafortunadamente aún es necesario hoy en día con la cantidad de incultos sueltos que hay.
No obstante, es por eso que me cuesta más juzgarla. Aunque es evidente que la película tiene una gran calidad, hay muchas otras películas románticas iguales e incluso mejores. El hecho de que sea un romance homosexual la hace más necesaria y más bonita en una sociedad como la de hoy, pero en un futuro donde esas relaciones sean ya vistas como la cosa normal que son, el filme perdería potencia. Lo que quiero decir es lo siguiente: a pesar de sus notables cualidades, falla mucho en otros aspectos (sobre todo la originalidad, incapacidad de aportar pocas cosas nuevas) como para poder resistir la barrera del tiempo y llegar a ser atemporal; lo cual me apena mucho ya que tenía el potencial para serlo.


¿A parte de lo ya mencionado, cuáles son los puntos más flojos de Call me by your name según mi humilde opinión?
Uno de los que menos me gustó fue la ausencia de conflicto real durante la extensa mayoría del metraje. No tengo ningún problema con que la trama vaya a su ritmo, sin embargo, en el caso que nos ocupa no ocurre ninguna dificultad que se oponga a nuestros protagonistas, de manera que apenas hallamos sufrimiento por nuestra parte mientras la vemos. El espectador no siempre es partícipe de la trama, no se implica; así que no habrá empatía por parte de todos los públicos.
En la última media hora los sentimientos salen a flor de piel. Esa parte es genial. Brutal. Sincera. Pero a mi gusto, llega algo tarde. El tema que trata la película podría dar para mucha más crítica de haberse aprovechado mejor.

No podrá llegar a muchos de los jóvenes actuales debido a la lentitud que impera en toda su duración. Esto no es ni mucho menos un defecto, pero sí es una pena saberlo, ya que sería una gran lección de la que todos deberían aprender.



Creo que ya he soltado todo lo que tenía dentro de mí sobre la película.
¿A qué conclusión he llegado?
Se trata de un producto simple, de gran calidad, que cumple su objetivo casi al completo. Desafortunadamente sufre varios traspiés que le han impedido brillar con toda su capacidad. Es un peliculón, y aunque no llega a alcanzar el estatus de obra maestra, le doy un nada despreciable 8/10.

martes, 20 de febrero de 2018

Reseña "Stranger Things 2" (Segunda Temporada).

Sé que la serie se estrenó hace unos cuantos meses, de manera que todo se ha dicho ya. No es un tópico que esté de moda ahora, así que ¿para qué lo subo?
Pues sencillamente quiero compartir esa opinión que lleva ahí guardada desde noviembre y creo que ahora es el momento idóneo, pues nadie se acuerda ya de Stranger Things (quizás exagere, no obstante hay que admitirlo, hoy día no tiene ni la sombra del gancho que una vez tuvo), punto de suma importancia y consecuencia directa de mi conclusión sacada tras mucho pensar, la cual ofreceré más adelante. No voy a aportar nada demasiado significativo, pero como eso no es ninguna novedad, me limitaré a escribir lo que quiera para la gente que quiera leerme. Estáis todos invitados.


Yo amé la primera temporada. Su atmósfera retro-ochentera era deliciosa, e irónicamente daba un aire de novedad al mayormente monótono cine de su momento (sí, considero que la televisión también es cine).
Por lo tanto, tenía muchas expectativas puestas en esta segunda temporada. Yo era consciente de que, muy probablemente, la calidad no iba a ser capaz de mantenerse, ya que pudo haber sido un golpe de suerte. Aun así, tenía esperanzas.

¿Cuál es mi opinión final sobre Stranger Things 2? Está bien... eso es todo. No destaca ni por su gran calidad, ni por ser especialmente mala. Simplemente, está bien; lo cual no mola.


El factor que me ha hecho pensar esto ha sido, principalmente, cómo le ha afectado el paso del tiempo. Cuando salió hace unos meses yo estaba emocionado. La devoré rápidamente y aunque me gustó, noté algo raro. Opté por ignorar tal sensación pues se trataba de Stranger Things, ¡tenía que amarla sí o sí!
Más temprano que tarde me daría cuenta de qué pasaba. La prueba definitiva que debe superar un producto para ser bueno es quedarse anclado en la cabeza del espectador, resistiendo los más duros y objetivos análisis posteriores al primer visionado. Stranger Things 2 no lo ha conseguido; ha sido olvidada tan rápidamente que asusta. No solo ha sido en mi mente, sorprendentemente también ha sido en la mente del colectivo general. El tiempo no la ha tratado nada bien; y conforme más pensaba yo sobre ella, más aspectos flojos encontraba.
Su repercusión habla por sí sola: si no fuera por el carisma de los jóvenes actores detrás de las cámaras, hoy nadie recordaría esta serie.


¿Por qué?
Si no es tratado bien, lo repetitivo aburre. Para entretener de nuevo sin alejarse demasiado de los cánones que estableció, debería innovar en pequeños aspectos, u ofrecer un aumento de calidad.
La fórmula de la primera temporada se ha agotado velozmente. Como para la segunda ha sido calcada tal cual, nos da la sensación de haber visto lo mismo, y además, peor realizado.

Si esta hubiera sido la primera vez, se salvaría. Sería muy buena, de hecho. Pero no ha sido así, y como la predecesora que es, tenía unos objetivos que cumplir. En parte es nuestra culpa por esperar demasiado de ella; aunque dejadme deciros una cosa: eso no es lo que la ha terminado hundiendo.
Su falta de riesgo y originalidad, más la incapacidad de crear una situación y personajes al nivel que se estableció en la primera temporada han sido los factores determinantes. Es una copia descarada y por ello casi todos los factores de sorpresa, tensión, novedad, frescura, se han perdido.

Y repito: no es que sea malísima. Es un producto buenecillo tirando a normalito... y eso es inaceptable para Stranger Things.

Se siente desaprovechada. Innecesaria. Vacía.
Los nuevos personajes se quedan a medias. Los personajes de siempre, salvo contadas excepciones, no evolucionan: hacen lo mismo que la última vez.
Yo quería saber más de la chica pelirroja (cuyo nombre ya no recuerdo) y su relación con el hermano abusón, para que la sienta necesaria y creíble.
La banda de los jóvenes e Eleven, quienes fueron sin duda lo mejor de la serie, quedan ahora relegados a un segundo plano inútil que ha deteriorado el resultado final. Era a ellos a quienes echábamos de menos, ¿por qué disminuir su tiempo y relevancia?
Sin embargo, a pesar de todo lo que digo, hay esperanza. Algunas tramas han resistido y, en contra de todo pronóstico, han aumentado la calidad, convirtiéndose en el pilar principal de la serie.
Hablo de Steve, el único personaje que ha ido evolucionando de forma coherente, sintiéndose genuino, tanto que todos nos hemos encariñado con él. Su arco argumental está construido a la perfección de principio a fin, de manera que se ha convertido fácilmente en el mejor personaje de la segunda temporada, junto con los de abajo.
También hablo de Bob, el mejor secundario, un tipo sencillo que a pesar de ello aportaba muchísimo a la serie. El afecto que sentimos por él consigue que las escenas se sientan relevantes y tensas. Realmente, era un puto superhéroe. Sean Astin hace un trabajo maravilloso.
Y por último hablo de Will. Se le otorga gran importancia en esta nueva temporada, ya que en la anterior carecía de protagonismo alguno. Se ha desenvuelto como pez en el agua soportando admirablemente el peso de la serie, y la genial actuación del chaval supera con creces la de sus compañeros en la ocasión que nos ocupa.

En general, las interpretaciones del elenco siguen siendo excelentes, sin excepción. Desafortunadamente, este aspecto no ha sido capaz de alzarla demasiado teniendo en cuenta el resto de carencias.



Los primeros 3 o 4 episodios son demasiado lentos, pero una vez entramos en el clímax, el aburrimiento desaparece por completo. Es entretenida, verla es algo placentero, y vamos tragándonos capítulo tras capítulo sin descanso hasta llegar al final. Hay emoción, hay buenas escenas, buenos efectos especiales, buenos diálogos. La sensación nada más terminar es de gran satisfacción. Es una pena que, al menos para mí, ese sentimiento no haya perdurado.
¿Veredicto final? Decepciona. Pero entretiene muy bien, y como ya habré asegurado hasta la saciedad, no ha sido realmente mala. 

6,75/10

domingo, 11 de febrero de 2018

Review "The Post" (Los Archivos del Pentágono). Steven Spielberg no decepciona.

Esta década no estaba siendo muy favorable para el gran Steven Spielberg: sus películas se pueden contar con los dedos de una mano y la recepción crítica no es la que fue en su momento.
A pesar de que sea mi director de cine favorito, soy capaz de aceptar que su época dorada pasó. Probablemente no vuelva a superarse, sus mayores obras maestras ya han sido realizadas.

Pero esto no significa nada. Y el hecho de que cada nuevo filme que saque no sea tan bueno como La Lista de Schindler, por ejemplo, no quiere decir en absoluto que no le queden historias por contar todavía. Él aún tiene cuerda para rato, su talento sigue ahí intacto y ahora está apoyado además por una vasta experiencia. The Post es la viva prueba de ello.
Personalmente, adoro la forma en la que este hombre dirige sus proyectos. Adoro el enfoque que da, los planos que ofrece y el tiempo que se toma en narrar. Hay muchos a quienes no les gusta su estilo y por tanto aborrecerán sus producciones; no obstante, yo lo disfruto enormemente. ¿Qué le voy a hacer?
The Post me parece un peliculón, de lo mejor del 2017, una auténtica peli Spielberg.


Admito que el comienzo puede resultar pesado. No es necesario conocer muchos detalles de la historia real para disfrutar de la película, sin embargo, sí que ayudan a que el espectador se ubique mejor. En mi caso, al saber muy poco sobre la época en la que se ambienta, me sentí bastante confuso. No era capaz de localizar la trama tras pasar unos cuantos minutos y la cosa no parecía estar bien hilada. Esto es debido a que la cinta se va cocinando a fuego lento, sin prisa. Comprendo que esto no sea del agrado de gran parte del público; por mi parte, no tengo gran problema con ello, siempre que tenga una razón de ser.
Entonces, después de establecer todas las bases necesarias, empieza la acción. Y es a partir de aquí que estallan el drama, la intriga, la emoción. Todos los sucesos previos conducen a los puntos clave de la película, así que por eso, considero ese primer tramo necesario (aunque sí, algo más de ritmo no le habría venido nada mal).

Una de las cosas que más me gustan de Spielberg como director es su capacidad para emocionar al espectador. Su talento como director es consecuencia directa del don que tiene para coger un argumento simple, de carácter puramente informativo, algo soso o quizás apático; y convertirlo en un producto intenso, emocionante.
The Post podría haber pasado como un sencillo documental monótono del canal Historia, no obstante, en sus manos se ha vuelto un conmovedor thriller periodístico.
Una vez coge el ritmo no hay quien lo pare: secuencias vertiginosas, momentos de auténtico suspense en el que tememos de forma sincera por lo que pueda pasar, planos magistrales con una iluminación perfecta, movimientos de cámara que encajan maravillosamente; todo conjuntado con la música del maestro John Williams, respaldado además por un equipo brillante de actores y escritores.
¿Lo mejor? Es que no se trata de una obra de acción o persecuciones, sino de un drama sobre un periódico que se pregunta si debe publicar una cosa, o no. ¡Nadie diría es un argumento del cual sacar una obra tan intensa!
El resultado es simple, pero entretenido y sobre todo, muy efectivo.

Hanks se mueve como pez en el agua. El tío ya es un experto confirmado, está cómodo haciendo su papel de héroe y nosotros lo disfrutamos enormemente. Streep también realiza un estupendo trabajo, aunque no sea de sus mejores interpretaciones. El resto del reparto, destacando a Bob Odenkirk como secundario, es absolutamente genial. Ninguno sobra y ninguno se siente menos que el resto.

Como ya he mencionado antes, se alcanza la verdadera calidad del filme pasados unos pocos minutos. La pequeña confusión se esfuma por completo, dejando un guión perfectamente claro que mejora conforme se va construyendo, y se siente muy relevante tocando temas vigentes hoy día.
La profundidad de los personajes es correcta, no sobresale, pero en ningún momento se queda corta. Tiene lo suficiente para que conozcas la forma de ser de los protagonistas, comprendas por qué hacen lo que hacen y te encariñes así con ellos, consiguiendo que te coloques a su lado durante toda la película.
Los puntos en los que más acierta son en el enfoque de la libertad de expresión, cosa que ha cambiado mucho con el tiempo y la llegada de internet pero aun así sigue planteando los mismos problemas que tenía hace décadas, siendo hoy en día un tópico vulnerable del cual aún nos queda mucho progreso por delante; y el puesto de la mujer en ocupaciones de gran importancia, como al frente de un periódico. Vemos cómo los altos cargos intentan menospreciarla o manipularla, mas ella no cede, se muestra firme con sus decisiones demostrando su autonomía propia. Ella es la que está en verdadero peligro, aquella en la cual recaen las consecuencias de los acontecimientos, y a pesar de todo, lo sobrelleva admirablemente.


En resumen: mi amado Spielberg vuelve, en un filme que algunos tildarán de sensiblero o excesivamente blando. Olvidan, quizás, que esos adjetivos abundan en sus producciones, y en mi opinión, no son tan perjudiciales como estos detractores quejicas afirman. A quien no le guste este director que no lo vea, así de simple.
8, 75/10.

miércoles, 7 de febrero de 2018

Review "Tres anuncios en las afueras" (Three Billboards Outside Ebbing, Missouri). Humor negro del que no se hace hoy día, y se echa de menos.

Esta película (cada vez que me refiera a ella no diré su nombre original completo por obvias razones) ha cosechado gran fama, sobre todo gracias a su  indiscutible conquista de los globos de oro, habiendo ganado 4 de los grandes premios (Película, Actriz, Guión y Actor Secundario). ¿Ha sido para tanto?

Para qué negarlo, la película es muy buena.
No es una obra perfecta, en mi opinión, tiene sus puntos fuertes y puntos donde puede salir peor parada. Pero una cosa no se le puede negar: esto es cine de verdad. Cine arriesgado, del que escasea y del que debería hacerse más cantidad.
El filme no tiene la intención de arrasar en taquilla ni de convertirse en un fenómeno de masas (premios de categoría sí quiere, aunque eso es otra historia). Desagradaría a la extensa mayoría del sector joven actual, pues no está en resonancia con los gustos comerciales de hoy día. ¿Es esto malo? En absoluto.

Porque tiene tintes clásicos, de ese estilo antiguo que representa la mejor época por la que ha pasado el cine; una la cual, desafortunadamente, no ha regresado en mucho tiempo.


De entre sus mejores bazas, el guión sobresale un poco por encima de las demás. Cada frase parece una bomba que estalla en la cara del espectador. Rezuman crítica, y sobre todo ingenio (¡parece que los personajes saben exactamente qué decir en el momento exacto!), esta característica es una de las que más me han gustado siempre en una peli, y como tal, la echaba de menos.
Posee un tono sarcástico fuerte, no teme tratar un tema tan delicado como una violación con posterior asesinato de una chica... ¿lo mejor? Lo hace con un humor oscuro, retorcido... y muy divertido.
En vez de recurrir al típico melodrama triste de la víctima, consigue hacernos reir y olvidar por momentos lo cruda que es la trama.
Este sentido del humor no está en consonancia con una sociedad tan sensible como la actual, donde lo que manda es el toque infantil Disney y lo políticamente correcto. Por eso creo que películas como esta son necesarias: a veces tal humor negro, si está bien realizado, no es más que una ácida crítica del mundo en el que vivimos; pero solo los que hayan crecido un poco serán capaces de apreciarla.
Hoy día mandan los filmes "inofensivos" y vacíos para niños, mientras que un cine como este, exclusivo para adultos, no resulta tan atractivo.

A parte de sus implicaciones y tonalidad, posee buenos personajes que se sienten como personas reales: no son buenos, no son malos, y evolucionan según los problemas les vienen encima. Están alejados de estereotipos; cada uno tiene una historia muy personal que explica a la perfección por qué son como son ahora.
Mildred es una madre que no se quedará callada y toma cartas en el asunto, convirtiéndose en una "justiciera" al margen de la ley, presionando a la policía para que hagan su trabajo de una puta vez. Toda una anti-heroína que nunca deja de ser la puta ama con cada cosa que dice o hace, y aún así, se siente humana y verdadera después de todo.
Bill es el poli a quien se le ejerce la presión, un tipo aparentemente incompetente hasta que claro, descubrimos por qué este último año ha bajado su actividad...
Jason es un reverendo imbécil que comienza con una actitud insoportable, presentándose como el capullo de turno a quien odiaremos sin remedio. Sin embargo, iremos conociendo poco a poco sus motivos y vida personal, completando así una redención magistral que quizás le deje como el mejor personaje de la película.
Ojalá pudiera explayarme más en el tema, pero me temo que no puedo hacerlo sin entrar en diversos spoiler.


La película tampoco es la típica americanada; hace ver la vida allí como algo aborrecible. Los sucesos ocurren, además, en un pueblo alejado de la mano de dios, lo que hace la vida de los habitantes más angustiosas todavía. Los problemas en ese sitio no encuentran soluciones, las personas repugnantes salen impunes y para sobrevivir al ambiente hostil no hay más remedio que reaccionar de forma hostil, o ser devorado. Definitivamente, no es el sitio donde una obra comercial se ubicaría. Eso mola.


Las actuaciones son asombrosas; sobre todo el trío protagonista. Como bien dijo mi colega al salir de la sala, "cualquiera de ellos podría llevarse premio". McDormand es una elección perfecta que da vida a ese nuevo personaje badass y atormentado, su trabajo representando la coraza exterior y la humanidad interior de Mildred es impecable. Harrelson termina de demostrar sus dotes de interpretación con un personaje secundario que has de querer sí o sí. Y Sam Rockwell se lleva la palma de los tres, en menos de 2 horas conseguirá que lo odies, que lo ames, y más importante, que lo comprendas. Se sumerge con su personaje hasta el final y la combinación guión-actor conseguida es brutal.
La dirección de McDonagh es seca y contundente, sin movimientos de cámara exagerados o grandilocuentes, una buena decisión según yo lo veo.


Sin embargo, como ya he mencionado anteriormente, no todos los aspectos han mantenido el mismo nivel.
En pequeñas ocasiones pierde un realismo muy cuidado, sobre todo por pequeños momentos de suspensión de la credibilidad, como agresiones de todo tipo (policial o civil) que no tienen repercusiones legales, por muy horribles que sean o por muchos testigos que hubieran.
El argumento intenta resultar imprevisible y no lo consigue siempre. Los giros están bien escritos pero hay veces que ni destacan ni alcanzan gran complejidad, y aunque resulten interesantes, carecen del impacto que buscan crear (el resto minoritario, por el contrario, son una pasada).
Hay varios personajes, como la esposa de Bill o aquel interpretado por Dinklage, cuyos propósitos se pierden y no hacen más que ayudar como relleno sin profundidad, aportando muy poco a nada a la trama. Es una pena, ahí había potencial.
Y es que ese es el principal problema que tiene la película desde mi punto de vista. Esa sensación de potencial abandonado. La impresión de los personajes dan mucho más de sí y se han quedado a medias en su evolución, por lo que el final me dejó algo frío con respecto al resto de la película.


¿Veredicto? Peliculón no apto para todos los públicos, más bien específico para la gente a la que le guste el cine, al menos como a mí. Una de las mejores del 2017.
8,5/10