sábado, 20 de octubre de 2018

"The Night Comes for Us", ¿la nueva "The Raid"? | Crítica |

Todo aquel que me conozca sabrá que soy un fanático incondicional del cine de acción. Amo este género y todas las pequeñas categorías que han nacido de él a lo largo de los años. Sin embargo, de entre todos esos subgéneros hay uno concreto que, en el fondo, me apasiona un poquito más que ningún otro... el de las artes marciales. Hostias a casco porro, vaya.
Por alguna razón, los cineastas asiáticos han destacado constantemente en tal aspecto. Las películas de tortazos favoritas provienen de sus manos. Siempre se las arreglan para ofrecer las mejores, más variadas y más disfrutables coreografías, humillando y dejando en pañales a casi cualquier director de cine americano o europeo que se dedique a la acción.
The Night Comes for Us es una película indonesia escrita y dirigida por Timo Tjahjanto recién estrenada en Netflix. Aquellas personas que tuvieron la oportunidad de verla en el festival de Sitges la compararon con The Raid (una de las mejores películas de artes marciales jamás rodadas). Mis ganas de verla no podían ser más altas. En lo personal, pienso que el cine de acción actual está decayendo a pasos agigantados con cada año que pasa, y por eso cada vez que un filme de este estilo es estrenado tengo puestas grandes esperanzas en él.

¿Qué me ha parecido, pues, The Night Comes of Us? ¿Merece la pena verla?

En contra de la opinión popular, la película me ha dejado frío y decepcionado. Últimamente no hay nada capaz de saciar mis expectativas, lo sé. Espero (sinceramente) que no se deba a que me esté volviendo un amargado incapaz de disfrutar (mi único objetivo, al fin y al cabo). Sea lo que sea, considero que esta obra es otro ejemplo más de un increíble potencial despilfarrado. Por supuesto, pienso argumentar ahora mismo el porqué de mi opinión. Quédate si quieres leerlo.


The Night Comes for Us da lo que promete: escenas salvajes de acción y crueldad desmedidas. Si te gusta el gore o la sangre chorreando a borbotones, esta es tu cinta. No se corta un pelo a la hora de mostrar violencia gráfica, aspecto que le otorga puntos extra para mí. Estoy harto de esa violencia tan inofensiva y calmada que nos ha asaltado en las pantallas esta década. ¿Dónde han quedado los golpes que duelen de verdad? La violencia no tiene por qué hacer mejor a una película, pero hay casos en los que es necesaria, y este es uno de esos. Sin ella no habría tensión, pues la sensación de auténtico peligro sería inexistente. Hasta que el espectador no ve que cualquiera puede morir (y de formas absolutamente atroces), no toma el asunto en serio de verdad.
Los jóvenes pueden presenciar este festín grotesco con el único propósito de pasar un buen rato sabiendo que es una ficción, y ni se van a traumatizar, ni se van a convertir en asesinos. La explosión de sangre y tripas logra que la experiencia sea increíblemente disfrutable, una bomba de diversión sin límites, perfecta para despejar un rato la mente de nuestra aburrida realidad (más violenta que cualquier película jamás estrenada).

Los actores son excelentes luchadores y ponen toda la carne en el asador. Qué decir de Iko Uwais que no se haya dicho ya. Ojalá prosiga con su excelente trayectoria y continúe ofreciéndonos grandes obras de acción como hasta ahora.

Por lo general, el filme cumple. El público debe ser consciente del tipo de cine que va a ver, y en consecuencia, no pedir peras al olmo. Yo no la odio en absoluto, pues me entretuvo durante 2 horas y, ocasionalmente, se descolgó con excelentes momentos de gran intensidad sumamente satisfactorios. Aun así, creo que comete una serie de fallos imperdonables dentro de sus objetivos primordiales. El hecho de que sea una película puramente de acción no la salva de ciertas carencias que comentaré en breve. Incluso limitándonos a lo que se espera dentro de su propio género cinematográfico, deja mucho que desear.


Antes de nada, tenemos la historia. Soy consciente de que, en ocasiones como esta, la trama toma un plano secundario que sirve para poco más que introducir la próxima pelea. No obstante, el guion debe poseer un mínimo para que nos interese lo que presenciamos. No es necesaria gran complejidad. Con algo simple se pueden hacer grandes cosas. Lo único obligatorio es la inmersión del espectador: a este debe importarle quién muere y quién vive. Ahí empiezan los problemas.
A la extensa mayoría de personajes les falta carisma, sobre todo al protagonista (opacado por Uwais). El planteamiento que desencadena la locura (un ex-mafioso lo abandona todo para salvar a una niña) es imposible de tomar en serio por culpa de cómo está tratado, y por ende, las motivaciones no llegan a funcionar en ningún momento (a veces son tan descaradamente incoherentes y absurdas que empeoraban el visionado). Nada de lo ocurría consiguió importarme ni un poquito. Me daba igual lo que pasara con la niña, me daba igual la relación vacía entre el protagonista y el antagonista, me daban igual los personajes secundarios que morían por razones difusas (haciendo imposible que yo forjara una conexión con ellos). ¿Quién es la pava que aparece a la mitad de la película? ¿Qué quiere, por qué hace lo que hace? ¿Y por qué, tan misteriosamente como ha venido, se va? Así se desperdicia un personaje femenino que podría haber sido brutal, y acaba resultando indiferente. Además, en una película como esta es esencial un villano de categoría. ¿Este malo maloso qué cojones busca, y por qué solo siento apatía cuando sale en pantalla? ¡Cliché!

Las peleas no siguen una narrativa natural. El hilo que lleva de escena en escena es extremadamente artificial. La película no funciona como conjunto ya que las escenas no fluyen, sino que están forzadas y no hay cohesión entre ellas. Las cosas pasan "porque sí" y debes aceptarlo como si nada. Pues no lo trago, lo siento.
Me da pena, ya que se ha malgastado el potencial de otros personajes geniales, como las lesbianas asesinas (dúo anecdótico con apenas un par de escenas a lo largo del metraje).
No pido el guion de El Padrino, pero sí pido protagonistas interesantes y una historia que me haga sentir parte de los hechos narrados. No la he encontrado aquí.


Las escenas de pelea son vitales en una cinta como esta. He de admitir que sí, están bien realizadas y parecen oro puro en comparación con las producidas por Hollywood hoy en día. Muchas de ellas son una gozada visual y estéticamente hermosas. Ahora bien, no están ausentes de fallos. Las encuentro (bastante) por debajo del nivel que el cine asiático suele ofrecer, y es una pena sabiendo lo increíbles que podrían haber sido.
El primer aspecto que destaca (para mal) es la pésima calidad a la hora de dirigir los combates, sobre todo en lo referente a los extras. Vale, los actores saben luchar y hay buenas tomas, pero se siente demasiado obvio el hecho de que las peleas están coreografiadas. No son naturales ni fluídas. Los movimientos son lentos y excesivamente falsos. No se consigue que parezcan lo más real posible, ni se oculta la ficción de forma eficiente. En situaciones de uno contra muchos, los planos nos permiten ver a los extras quietos, esperando su turno para atacar. Así se transmite una sensación de perfecto orden que no pega en absoluto con el caos que la cinta quiere alcanzar. Encima, estos enemigos de poca monta son demasiado ineptos en su trabajo. Ni el guionista ni el director saben cómo manejarlos, de manera que realizan fatal sus funciones. No son amenazas en combate y continuamente toman las típicas decisiones patéticas que permiten a nuestros héroes ganar. Al final, la tensión termina siendo muy pobre. A mi ver, la única batalla que se salva es la final, el esperado uno contra uno de Iko Uwais Joe Taslim. Es bestial, pero no salva a la película.


En resumen: The Night Comes for Us no es la próxima The Raid. Siento decir esto (sé que las comparaciones son odiosas, perdonadme) pero esta última es infinitamente superior en todos los aspectos salvo el de violencia puramente gráfica. Viendo la saga de Gareth Evans puedo entender por qué el filme que nos ocupa (The Night Comes for Us) ha fracasado en su afán de crear una competente cinta de acción y tensión.

6,25/10.

lunes, 15 de octubre de 2018

"Venom": duele decirlo, pero es mala (Crítica/Reseña).

Puede que suene cursi decir esto, pero el personaje de Venom ha sido una parte esencial en mi vida desde que yo era muy, muy pequeño. Es mi enemigo favorito de Spiderman (primer superhéroe del que jamás leí), y lo considero uno de los villanos más carismáticos, originales e interesantes del mundo de la historieta en general. El primer cómic que yo he dibujado nunca (con no más de 7 u 8 añitos) fue de Spiderman contra Venom y Matanza. Así que no me vale la excusa de "odias por odiar", "no te gusta Marvel", "te dejas llevar por la opinión de los demás" o alguna gilipollez de semejante calibre. Ojalá, y repito, ojalá pudiera ir yo a una sala de cine a ver una película de Venom portagonizada por Tom Hardy y salir encantado al terminar (independientemente de lo que diga la crítica especializada, con la que nunca concuerdo), habiéndola disfrutado como el niño que soy y llevo dentro.
Pero no es el caso.
Ni siquiera con la ayuda del factor nostalgia ha sido esta película capaz de ganarme. De hecho, a la larga, el hecho de que me guste tanto el personaje solo logra que me moleste más aún lo mala que ha resultado esta adaptación.

No te sientas menospreciado por lo que escribo si has sido de los que ha amado la cinta (yo mismo adoro los placeres culpables). Sin embargo, la "verdad" debe ir siempre por delante: Venom es una mala película. Una mala película con sus elementos chulos e interesantes, sí, pero una mala película al fin y al cabo.
Procedo a explicar el porqué de mis palabras. Intentaré ser lo más claro y breve que pueda.


Nada más comenzar, uno ya puede hacerse una idea de cómo va a ser el filme. La primera media hora es una introducción sosa, aburrida y apresurada de personajes absolutamente planos por los que el espectador no se llega a preocupar en ningún momento, que no paran de tomar decisiones estúpidas y se comportan de formas nada realistas y poco coherentes. La trama se basa en una sucesión constante de clichés enervantes que crean una molesta sensación de déjà vu ("ya hemos visto esta película antes"). Las lagunas argumentales son gigantescas y descaradas, da la impresión de que el guion fue escrito en una noche de botellón. Lo único que salva a Eddie Brock durante este fragmento es Tom Hardy, un excelente actor cuyo talento ha sido desperdiciado en esta ocasión. ¿La relación amorosa de Eddie? Innecesaria, absurda y mal llevada. ¿Su trabajo y posterior despido? Nada, ¿a quién le importa?
Yo dejo caer lo siguiente: si a alguien le interesa, podría hacer una review más específica y llena de spoiler donde vaya analizando de una en una las incoherencias que van apareciendo. Sé que me leen cuatro gatos (siendo generoso), pero en el caso de que a alguno le guste la proposición, le invito a manifestarse.

Todo mejora cuando el simbionte entra en escena, dejándonos entrever parte de lo que Venom podría haber sido y nunca fue. El aspecto del monstruo es brutal (para mi gusto le falta la araña en el pecho, aunque no lo critico ya que entiendo por qué no la han puesto). Es grande, poderoso, intimidante y horrible (en el buen sentido); todo aquello que Venom debe ser (y debería haber sido en la versión del 2007). ¿Lo mejor? La divertida y entretenidísima relación Eddie-Simbionte. Las interacciones entre ambos, sus diálogos conflictivos e insultos cariñosos son muy disfrutables y consiguen inmediatamente que nos encanten e importen los dos personajes. Esta relación forjada es sumamente interesante y sorprendentemente coherente. La película se habría beneficiado enormemente de ella de haber sido tratada con algo más paciencia y talento.
En el tramo final, desafortunadamente, la desarrollan tan apresuradamente como el resto del metraje. Por ello se siente demasiado forzada, cuando podría haber sido fluída y magistral.

El villano es un empresario de moral inexplicable que hace cosas contradictorias sin unas motivaciones claras. Otro más directo al saco de los desastres.

En cuanto a la acción (tópico imprescindible hablando de cine de acción), esta deja mucho que desear. No hay ni una sola imagen de Venom a la luz del día (para tapar un CGI deficiente), de manera que muchos planos son excesivamente confusos, al ser este un bicho completamente negro. Las secuencias de pelea o batalla son escasas y cortas, además. Dependen demasiado de los efectos especiales y estos son bastante pobres, así que el resultado no es satisfactorio ni emocionante. Están rodadas sin pasión. Parecen golpes aleatorios e incomprensibles de alienígenas hechos descaradamente por ordenador.


Todos sabemos cuál es la razón del desastre que ha terminado siendo este filme: la tijera del estudio que, según el propio Tom Hardy, ha quitado las mejores escenas para que Venom pudiese obtener la calificación PG-13 (para mayores de 13 años) en vez de R (para mayores de 18, y la calificación que estaba prevista al principio). ¿Por qué? Para una mayor recaudación en taquilla. Sí, el dinero. Siempre es el dinero. Han aguado y suavizado la película, arrebatándole así la personalidad por completo. En un país de tiroteos, armas y violencia gratuita, ¿por qué no dejan ver a los adolescentes películas con cuatro palabrotas y sangre? ¿Metemos a las personas jóvenes en una burbuja de sobreprotección? Es irónico, ¿verad? Puede ser.
La violencia no hace "mejor" a una película. Pero las restricciones sí la hacen peor. Si un cineasta siente que para contar su historia necesita sangre o tacos, no le deberían poner trabas (y no hace daño alguno en una historia simple e inofensiva como es la que nos ocupa, sin apenas violencia argumental real, que podría ser vista por cualquier adolescente normal).


Y para finalizar con el cabreo monumental, tenemos la escena final... No diré nada específico para evitar spoilers. No es una mala escena. De hecho, está muy bien. El problema no lo tengo con algo que repercuta en la calidad inherente de la película en sí. El problema lo tengo con el trailer, por arruinarla. Esto es el puto colmo ya: que coloquen en el trailer los últimos segundos del metraje. Si no has visto este, no lo veas. Avisado estás.


En resumen: lo más destacable ha sido la relación entre los protagonistas (si es que al simbionte se le puede llamar así). Es triste que el resto no haya estado a la altura. Lo realmente malo de Venom es algo típico ya este año: ver cómo todo el potencial que tenía se esfuma para acabar ofreciendo un producto mediocre y olvidable que nadie recordará en 2 o 3 meses. Eddie y Venom se merecían algo mejor. Ambos son la única razón por la que no la suspendo.
5,75/10.

sábado, 13 de octubre de 2018

Reseña "First Man (El Primer Hombre)", de Damien Chazelle. ¿Su primera decepción?

Damien Chazelle es uno de mis directores favoritos trabajando actualmente. El porqué de mi opinión no debería ser secreto para nadie: tanto Whiplash como La La Land (sus primeros dos filmes) se encuentran entre los mejores que he visto en mi vida. Os podéis imaginar que mi expectación por la tercera película de este cineasta se encontraba por las nubes. Según yo lo veía, esta era la última prueba que él debía superar para terminar de consolidarse como uno de los más grandes de la historia, pues por primera vez le tocaba plasmar en la pantalla un guión que no era suyo. Por regla general, es más fácil dirigir una película de forma efectiva si uno también la ha escrito; un buen director muestra su auténtica versatilidad cuando debe sacar el máximo potencial de una historia ajena.

¿Qué me ha parecido, pues, First Man (El Primer Hombre), el biopic acerca de Neil Armstrong y su viaje a la luna?

...

No voy a mentir ni voy ocultar mi decepción ante el resultado final.
Intentaré ser lo más claro y conciso posible. Aunque está lejos de ser una mala película, tampoco se halla mínimamente cerca de la calidad a la que aspira. Me duele mucho decir esto, pero First Man es un continuo quiero y no puedo en todos los aspectos de su producción. Cada vez que trata de tomar un nuevo concepto o explorar diversos campos se ve incapaz de llegar hasta el final, así que lo abandona, dejando la experiencia a medias para el espectador. Realmente, da la sensación de que todos los elementos de la cinta están incompletos, y de haber pasado más tiempo cocinándose en el horno (o preparándose, dicho de forma no metafórica) el resultado habría sido mucho mejor.


Ryan Gosling se mantiene en su línea. Yo siempre lo he considerado un genial actor, ya que su aparente rigidez expresiva es única y nunca ha fallado a la hora de comunicarme a la perfección una infinidad de sensaciones distintas. En esta ocasión nos ofrece un buen trabajo (con ciertos planos dramáticos excelentes) que, desafortunadamente, no termina de convencerme. Si estuviéramos ante otro tipo de personaje mi opinión sería otra; no obstante, siendo Neil Armstrong alguien real, Gosling termina por ser incapaz de aportarle la profundidad necesaria para que lo veamos como una verdadera persona y solo consigue que lo reconozcamos como un astronauta, no como el auténtico Armstrong.
Eso sí, Claire Foy roba cada escena en la que aparece. Es una pena que hayan sido tan pocas y le hayan dejado tan poco espacio para desarrollar su personaje, porque podríamos haber presenciado algo grande.

En el guion hallamos el mayor número de defectos. A mi ver, está demasiado distraído y no sabe dónde enfocarse para que la cinta resulte interesante. Se limita a contar la historia a base de escenas con poca cohesión entre ellas, de manera que el producto final parece más un documental inacabado que una película poseedora de una narración fluída. Yo creo que si se hubiera concentrado en un único aspecto concreto de la historia verdadera podría haber sido más atrayente y mucho mejor en general.
¿Por qué digo esto?
Primero y principal, los personajes poseen una profundidad insuficiente para la excesiva duración del filme (algunos secundarios incluso son peligrosamente planos). En ningún momento el espectador se identifica con Armstrong o con sus (¿inexistentes?) motivaciones. No compartimos su viaje o su crecimiento. El personaje se mantiene igual a lo largo de la primera mitad, sin apenas recorrer un arco argumental definido. Los pequeños momentos de evolución quedan relegados a un plano secundario nada satisfactorio (la rabia por la muerte de sus compañeros, la necesidad de terminar el proyecto por ellos, etc). No existe camaradería entre los astronautas (ni comparten escenas relevantes ni se explora la relación entre ellos), así que al público le es indiferente cuando algún secundario perece. Tampoco tenemos una visión adecuada de la familia y cómo esta funciona, por lo que a veces el drama personal se siente ligero y vacío. La trama avanza a trompicones con una sobreabundancia alarmante de clichés que la hace previsible y apática. Para terminar, las misiones espaciales iniciales pecan de repetitivas y contribuyen poco al progreso de la obra. ¿Cómo es posible que todos estos detalles no hayan sido bien desarrollados en 133 minutos? Porque, bajo mi punto de vista, el guion se excede con la duración de escenas que nada aportan, y deja lo mejor para una conclusión demasiado alejada en el tiempo. Todo mejora con los últimos 30-35 minutos, donde podremos apreciar lo buena que podría haber sido First Man si hubiera contado con una mejor estructura. En el tramo final hay tensión, hay emoción, hay dilemas y hay maravillas técnicas que, tristemente, se sienten lastrados por la menos competente hora y media previa. En conjunto, la experiencia es extremadamente plana y convencional, nada del otro mundo.

Chazelle abandona su precisión técnica habitual y presenta una dirección más mundana, más común. En vez de la cámara estática, predominan los planos tomados a mano. Estos dan un toque de movimiento y desequilibrio que no sienta bien a la película. Quizás Challeze haya optado por ese estilo intentando crear una mayor sensación de realismo e inmersión del espectador, pero a la larga termina sin funcionar para mí. En varias ocasiones, planos confusos y agitados en momentos innecesarios me distraían, sacándome de contexto. Falta una mayor cantidad de momentos íntimos para que podamos empatizar con el personaje, con su mundo, con su misión. Cuando se tienen problemas en la nave no transmite de forma eficaz la angustia o la claustrofobia debido a una edición pobre y a un torpe control del suspense (algo que me parece impensable conociendo sus anteriores obras, pero bueno).
Técnicamente es impecable, cierto, y la fotografía es majestuosa. Aun así, no me impresionó ni hizo que me sintiera honestamente cerca del espacio.
Eso sí, el aterrizaje a la luna y el posterior regreso de los astronautas a la tierra bien podrían ser algunas de las mejores escenas que he presenciado en mucho tiempo. Una pena que, al no estar respaldadas por el metraje que las precede, no lleguen a ser tan emocionantes como deberían.


Y recordad: First Man no es mala. Es... "correcta". Pasable. ¿Entonces, por qué la critico tan negativamente? Precisamente por eso, porque solo llega a ser dolorosamente correcta. No destaca en ningún ámbito, no va más allá de lo mínimo esperable en una película. Ofrece lo justo y necesario para que no resulte infumable, y ya está. Carece de pasión, de fuerza, por lo que la experiencia en conjunto, aunque bella y bien realizada, es tan fría y vacía como el mismo espacio que los astronautas exploran.
Este problema es empeorado cuando uno se da cuenta de la ingente cantidad de potencial que ha sido malgastado. Desperdiciado. Perdido para siempre. First Man trae muchas cosas interesantísimas que podrían dar muchísimo de sí (dar un drama familiar competente, aportar reflexiones sobre el excesivo precio a pagar de ciertas acciones, y más), pero nunca las remata. Estas se quedan flotando en el aire y el espectador solo puede imaginar cómo cambiaría el resultado de haberlas aprovechado. Eso es lo que me entristece de First Man: comparar todo lo que pudo haber sido fácilmente, con todo lo que es.
Un director magistral. Unos intérpretes brutales. Una historia interesante. Unos efectos técnicos de lujo. Ni con estos elementos está asegurada la gloria.
6,75/10.

sábado, 6 de octubre de 2018

Criticando Clásicos: 'Sonata de Otoño' de Ingmar Bergman (Höstsonaten)

Cuando una persona quiere ampliar su conocimiento sobre el mundo del cine con el objetivo de saborear nuevas experiencias de un nivel 'superior' (por decirlo de alguna forma), cuando se buscan aquellas pequeñas joyas poco conocidas por el público general debido a su naturaleza "anti-comercial"... en fin, cuando uno anhela cine de calidad es inevitable encontrarse, tarde o temprano, con la figura de Ingmar Bergman. Yo, personalmente, tenía muchas ganas de empaparme en la obra de este cineasta sueco, y gracias a las sesiones semanales que se están proyectando en uno de mis cines de confianza (Málaga Nostrum) he hallado la excusa perfecta para comenzar. Estamos en una buena época para descubrir su legado. Id al cine a verlo, si podéis. Os lo recomiendo encarecidamente.

Höstsonaten es un filme (¿casi?teatral. Su trama se desenvuelve mediante el uso continuo del diálogo, con apenas cuatro intérpretes en una sola localización concreta y un período limitado de tiempo. Este tipo de películas son un arma de doble filo: por una parte, hay una gran posibilidad de que acabe siendo aburrida, monótona y simple en exceso; no obstante, en el caso de que se haga bien, el resultado puede dar lugar a obras maestras únicas que guardan un mérito mucho mayor que cualquier otra cinta convencional (como, por ejemplo, 12 hombres sin piedad, Reservoir DogsLa Huella).
Y Höstsonaten cae en esa última categoría.

Su éxito reside en la calidad de los diálogos, las trágicas implicaciones de la historia, la dirección sobria e íntima de Bergman y la arrolladora potencia dramática de las dos actrices principales.

Esta crítica será breve, ya que Sonata de Otoño goza de gran sencillez (de hecho, podría decirse que la película está compuesta por dos escenas, nada más) y puede resumirse perfectamente con el párrafo anterior. Efectivamente: estamos ante una de esas piezas magistrales capaces de demostrarnos que no es necesaria una cantidad inmensa de dinero para atrapar y conmocionar al espectador.


Los detractores de Bergman siempre le han acusado de ser demasiado "metafórico", "ininteligible" o "indescifrable" (cosa de la que yo aún no puedo dar fe, pero comprobaré por mí mismo dentro de poco). Bien, pues en esta ocasión es todo lo contrario. El guión es cristalino como el agua y contundente como una locomotora. Las sutilezas son abandonadas por un mensaje que no se esconde, sino que quiere ser oído alto y claro. Ver Höstsonaten no es una experiencia amena o agradable. Se trata de un filme agresivo y muy duro de ver. Habrá muchos (muchísimos) que no salgan contentos de la experiencia, quizás hasta no quieran volver a verla... y es ahí donde reside uno de los varios testimonios que afirman su grandeza. En la vida, enfrentarse contra ciertos tópicos es incómodo, sí, pero también necesario. Y si una película es capaz de dejarte tan impactado y reflexivo de forma totalmente intencionada, sabes que ha hecho un trabajo impecable.

Ingrid Bergman y Liv Ullmann, habéis dejado vuestra huella en la historia del cine dando dos de las actuaciones más intensas y reales de todos los tiempos, en un duelo interpretativo que no para de crecer y crecer, superándose ambas con cada nuevo diálogo que ofrecen. Sobre ellas reside gran parte del peso de la obra, y es debido a ellas que Höstsonaten ha alcanzado su máximo potencial y se termina de confirmar como una de las mejores películas jamás rodadas. Han sabido dar vida a un guión magistral que representa el pilar principal del filme. Cada frase, cada escena, cada monólogo, cada descubrimiento, cada revelación y cada posterior consecuencia de todo lo mencionado se conjuntan para dar forma a una historia que es contada de forma simple, pero detrás guarda un sinfín de matices increíblemente complejos. Bergman imprime el drama con esos primeros planos de gran intimidad y poder emotivo, sacando a relucir lo mejor de sus actrices y su guión.
Me impresiona cómo, con tan poco, se habla de tantas cosas: personas infelices, aprisionadas y atormentadas que han transmitido (¿sin querer?) esa agonía a las generaciones siguientes, a los familiares, a los amigos. Sentimientos y libertades reprimidas chocan, sin caer en lo lacrimógeno o exagerado. La figura materna es esencial y, de no ser llevada a cabo correctamente, puede traer terribles efectos en personas inocentes (nótese cómo la hija mayor es saludable físicamente y tiene carencias psicológicas, mientras que la menor tiene deficiencias físicas pero nunca dejó de amar a la madre). Al final el perdón es vital, sin embargo, el filme nos deja con una nota de ambigüedad respecto de la culpa y la responsabilidad... para que saquemos nuestras propias conclusiones.

Höstsonaten no es una película "perfecta". Algunas subtramas se dejan abiertas sin suficiente propósito o explicación, y ciertos personajes (como el marido) no poseen un arco argumental definido. A veces, el diálogo es excesivo en detalles poco o nada relevantes (esto solo ocurre, a mi ver, al principio de la cinta), y muy seguramente su aire teatral y cargado de conversaciones sea demasiado difícil de tragar para gran parte de los espectadores... Pero estas minucias no son capaces de empequeñecer una cinta tan redonda, que acapara una cantidad tan vasta de detalles, cuyas "limitaciones" o "carencias de medios" (probablemente autoimpuestas voluntariamente y de buena gana) no hacen más que ensalzarla y darle una mayor sensación de obra maestra al conjunto final.

Quizás, hablando en términos de satisfacción personal pura y dura, esta producción de Bergman se acerque más a un 8.75. No obstante, siento que no me parece nada justo colocarla en tal categoría, puesto que cuando la comparo con el resto de películas a las que he otorgado la misma nota... sale ganando fácilmente. Höstsonaten se ha ganado, con todas las de la ley, su merecidísimo 9/10.

miércoles, 3 de octubre de 2018

Reseña 'Red Sparrow' (Gorrión Rojo), una buena película de espionaje.

Red Sparrow (Gorrión Rojo aquí en España) ha sido una de las películas más duramente criticadas de este año por su temática, implicaciones y violencia explícita. En una época donde predominan la clasificación PG-13 (en la cual no se permite la exposición de sangre) y los filmes suavecitos enfocados a un público (¿excesivamente?) infantil, Gorrión Rojo se haya bastante fuera de onda, "marginada", por decirlo de alguna manera. No es la primera vez que el director Francis Lawrence y la actriz Jennifer Lawrence hacen dúo (y, por increíble que parezca, ambos no tienen ninguna relación de parentesco), habiendo sido mucho más exitosas sus previas colaboraciones (las últimas entregas en la saga Los Juegos del Hambre); no obstante, yo estoy tentado a decir que esta de ahora es la que más me ha gustado de todas ellas... solo igualada, quizás, por En Llamas.

No creo que Gorrión Rojo vaya a ser una revolución del cine actual. Probablemente, ni siquiera llegue a ser una revolución en su propio género. No es perfecta. No es una obra de arte. Ahora bien, qué queréis que os diga, ¡la he disfrutado mucho, con todos sus pros y contras! De hecho, podría asegurar perfectamente que, por ahora, es una de las mejores películas que he visto de las estrenadas este 2018.


Prefiero comenzar quitándome lo más desagradable de encima: su guión, al igual que los guiones de otras muchas películas estrenadas durante los últimos años, tiene ciertos altibajos. Cuenta con numerosos aciertos y temas de interés, no lo dudo, pero al final del día es lo que impide a Red Sparrow ser más que un simple buen entretenimiento.
Primero y principal está un detalle bastante minúsculo que difícilmente hace 'peor' al filme y, sin embargo, es capaz de sacarme de contexto reiteradamente: los idiomas. En su versión original, la totalidad de los personajes habla en inglés, incluso los rusos (con un acento "russo" bastante evidente, nada que objetar ahí). El problema viene cuando hay dos personas rusas, en Rusia, hablando solas... en inglés. ¿Por qué demonios hablan en inglés? Yo sé que es una producción americana, pero vamos, un poco de realismo se apreciaría enormemente. Sé que no es la primera vez (ni será la última) que una película hace algo parecido, y seguramente yo mismo he pasado por alto este detalle otras veces... No obstante, en esta ocasión concreta me ha resultado excesivo. Teniendo en cuenta que otros cineastas ya han solucionado esto en el pasado (Tarantino en Malditos Bastardos, por ejemplo) sería de agradecer que películas posteriores no cometieran ese mismo error; en el cine habría que ir aprendiendo y avanzando.
Enlazando directamente con este párrafo, tenemos el hecho de que Jennifer Lawrence es americana y no rusa, al contrario de su personaje. Aunque por lo general ella hace un trabajo excelente (cosa que comentaré más adelante), hay momentos donde se nota demasiado su perfecta pronunciación del inglés y queda muy extraño, lo que puede mosquearnos a aquellos que estábamos metidos de lleno en la experiencia de la cinta.

Por ahora, todo lo que he mencionado han sido minucias que, a la larga, no hacen demasiado daño al conjunto. El principal problema que le veo a Red Sparrow es, en mi opinión, la carencia total de una conexión entre el espectador y los personajes.
Comprendo que gran parte de la esencia de la cinta reside en la incertidumbre que rodea a Dominika hasta el final (aspecto en el que voy a profundizar en breve), pero eso no quita que durante la extensa mayoría del metraje no haya empatía alguna por los individuos protagonistas, de manera que se deja completamente cojo el apartado emocional y, como resultado, la película puede sentirse vacía y fría numerosas veces. Los personajes secundarios, aunque no son 'terribles' ni mucho menos, tampoco ofrecen una psicología suficientemente desarrollada.
Esto, más algún que otro error de continuidad (algo así como: en una escena un personaje se está recuperando de una herida grave, pero justo en la siguiente se ha olvidado de ella y no vuelve a tener repercusión alguna en toda la película) son todos los fallos que me vinieron en la cabeza mientras la veía.

¿Y qué pasa con el resto de la película?
Que funciona a las mil maravillas.

Red Sparrow no es corta en absoluto (139 minutos) y aun así, no me aburrí ni un solo segundo. A pesar de carecer de una conexión con los personajes que nos incite a apoyarlos, su guión lo compensa de sobra con una atmósfera y una trama sumamente interesantes, constantes desafíos para el espectador que lo fuerzan a estar más atento y una serie de tópicos muy bien abordados que, al igual que el argumento, rezuman interés por los cuatro costados.
La película juega con la mente del espectador aprovechando la incertidumbre generada por el personaje principal. Ella es totalmente impredecible y sus motivos u objetivos nunca están claros, algo que daña (solo un poco) los primeros 40-45 minutos de metraje, pero que después se convierte en uno de sus aciertos mejor llevados, pues se utiliza exitosamente para crear una sensación de misterio omnipresente que me enganchó sin remedio.
Los giros están bien planteados y resueltos, siendo muchos de ellos una gratificante sorpresa que no me vi venir en ningún momento.
Jennifer Lawrence imprime estos matices de una forma magistral en su interpretación. La chica te puede caer peor o mejor en la vida real, ahora bien, delante de la pantalla no se puede negar que es una fiera. En Red Sparrow se funde al completo con su personaje, de manera que cuando la ves no piensas "oh, ella es Katniss Everdeen" o "mira, es Jennifer haciendo de rusa", no: consigue que olvides su trayectoria y la veas, simplemente, como Dominika. Eso tiene mucho mérito.

Como ya he mencionado, la trama está llevada con gran talento y logra mantener despierto al espectador sin necesidad de un ritmo dinámico. La dirección es muy efectiva y transmite a la perfección la tensión o el suspense cuando lo necesita, pero donde sobresale es en infundir una sensación desagradable e incómoda en ciertas escenas (ayudada en gran medida por el guión). La violencia es típica a lo largo de la cinta, y está rodada con precisión. Gracias a las implicaciones del argumento, la puesta en escena sobria y realista, y la dedicación definitiva de la actriz principal a las escenas (algo de lo que la industria cinematográfica no puede presumir actualmente) el resultado es sobrecogedor.
Red Sparrow no teme a la hora de tocar temas sensibles o polémicos; su triunfo se debe a que los toca con sumo respeto y neutralidad. En ningún momento realza los horribles valores que son instruidos a los protagonistas, si no que se limita a mostrarlos para que tú misma o mismo juzgues.
Las partes más interesantes vienen cuando se aplican o aprenden distintas tácticas mentales: cómo utilizar el cuerpo como un "arma" psicológica, cómo engañar y manipular aprovechando la sexualidad y más. Me hallé realmente 'seducido' por cada segmento en el que se mostraban situaciones de esta índole; lo mejor (o peor, depende de cómo se mire) es que esto ha sido cierto en el espionaje real (y posiblemente lo siga siendo), lo cual aporta cierto grado de verosimilitud, que a su vez nos deja considerablemente más impactados a los espectadores.


En fin, podría seguir escribiendo, pero creo que sería marear la perdiz. Recomiendo encarecidamente el visionado de Red Sparrow a todas aquellas personas que no sean excesivamente sensibles ante la violencia gráfica y quieran disfrutar de una buena película de espionaje o, a lo sumo, de una buena película en general.

7,5/10.

viernes, 28 de septiembre de 2018

Más floja... pero todavía magistral: Boku No Hero Academia Temporada 3 (My Hero Academia Season 3); Reseña Anime.

¡AVISO!
Aunque la siguiente crítica estará libre de spoilers importantes referentes a la trama principal, es recomendable haber visto la temporada previamente si quieres lanzarte a leerla.

El anime del momento (junto a mi querido Shingeki No Kyojin, del cual hablaré en otra ocasión) ha terminado hoy su tercera temporada y, con ello, nos ha dejado un gran vacío existencial a todos sus férreos seguidores. No debería ser un misterio para nadie el hecho de que amo My Hero Academia con locura; creo que es uno de los mejores shonen jamás creados y una de esas privilegiadas adaptaciones que, por mucho que cueste creerlo, superan con creces al material original. Considero que sus dos primeras temporadas, en conjunto, están entre las mejores series de televisión que he tenido el placer de degustar en mi corta vida (sé que a muchos parecerá exagerado, pero es totalmente cierto para mí), y no podía esperar para presenciar la tercera.

Ahora que ha finalizado quiero analizar esta nueva temporada al completo, poniendo sobre la mesa todo lo positivo y negativo que he encontrado en ella desde el punto de vista tanto del espectador que no ha leído el manga como del que . Argumentaré gustosamente los motivos por los cuales la considero la temporada más floja hasta ahora (lo cual no significa que sea "mala", porque no lo es) y, al final, os daré un consejo (basado en mi opinión personal) a todos aquellos que os preguntáis si deberíais leer o no el manga para continuar la historia desde este punto.
Hay mucho de qué hablar, así que no perdamos más tiempo.



Iré en orden, comenzando por la primera mitad de la temporada.
Nada más empezar se me viene a la cabeza lo siguiente: ¿por qué coño es el opening tan increíblemente decepcionante?. De toda la serie, solo me gustan (mucho) los dos primeros. I keep my ideals no es una mala canción, pero no pega en lo más mínimo con BnH en mi opinión, y falla estrepitosamente a la hora de hacer justicia a la épica y la grandiosidad del fragmento de historia al que pertenece. Además, la música y las imágenes no conjuntan. Aunque esto no tiene absolutamente nada que ver con la calidad inherente de la serie, quería mencionarlo.

Para decepción de muchos, el primer capítulo de la temporada es relleno: un día de verano en la piscina de la UA. El típico "episodio de la piscina" es un cliché bastante penoso de los animes shonen que se utiliza como una mera excusa para sexualizar gratuitamente a sus voluptuosos personajes femeninos. Entonces, ¿BnH también ha caído en ese saco? Tranquilos, no ha sido así. Puede haya sido totalmente insustancial para la trama, sin embargo, los creadores se las han arreglado para dar la vuelta a esta clase de capítulo normalmente estúpido, haciéndolo así sumamente divertido y coherente, ofreciendo al espectador ciertas interacciones interesantes entre personajes y lo más importante: verlo no da vergüenza ajena.
Incluso en los clichés, BnH sigue destacando (para bien).

Después de ese pequeño episodio pasamos directamente a la acción. Todos aquellos que seguimos el manga estábamos ansiosos por ver este arco argumental en su versión animada. Las expectativas eran extremadamente altas... ¿han sido superadas?
.


Desde el principio, la serie nos recuerda constantemente por qué nos gusta tanto desarrollando todas esas características que la hacen especial: es increíblemente divertida, sus personajes rezuman suficiente carisma como para ahogarte y, por supuesto, sigue haciendo gala de ese optimismo tan acogedor y atractivo capaz de hacer que todo espectador (hasta el más duro) desee vivir las emocionantes aventuras de los protagonistas. Tío, en serio, ¿quién no querría entrar en la academia de héroes y pasar por todos esos duros entrenamientos, ganar, perder, mejorar y aprender? ¿Quién no querría unos profesores tan fascinantes y unos compañeros de clase tan llamativos?

El cacho de entrenamiento y posterior combate contra villanos en el bosque se siente como algo que ya hemos visto previamente en el anime. Bajo mi punto de vista, se alarga un poco más de lo que debería (quizás le sobre un capítulo, o uno y medio como mucho). No obstante, todo lo negativo que puedo hallarle termina ahí, ya que por lo demás es otra delicia impresionante, bien realizada y con un propósito esencial. Como es costumbre, las peleas y demás situaciones que ocurren se usan (de un modo sumamente sabio) como pretexto para contar cosas acerca de nuestros personajes y hacerlos evolucionar. Cada puñetazo o cada lucha que ocurre guardan un significado detrás que tendrá repercusiones sobre aquellos involucrados. El ejemplo más claro es Midoriya contra Muscular, una auténtica maravilla audiovisual insuperable que me pone los pelos de punta cada vez que la veo. No se utilizan tácticas intrincadas de combate ni nada por el estilo; todo el pilar sobre el que se basa el enfrentamiento reside en el apartado puramente emocional (y no digo más, porque no quiero entrar en spoilers importantes). Además, una vez finalizado este, Deku deberá aprender de los errores que ha cometido en él (lesionarse al completo, lo que le impidió lograr lo que quería posteriormente) y modificar su estilo de pelea en consecuencia. Si las peleas no tuvieran todo lo que tienen detrás serían una experiencia tan plana como observar una tortuga tomar el sol. Es esa capacidad de emplear cada detalle (relacionado con los personajes, sus pasados y debilidades) para dar emoción a la escena, junto con un apartado técnico impecable, un ritmo extraordinario y una banda sonora excelsa, que hacen de BnH algo especial. Señoras y señores, esto es lo que yo llamo una narración (storytelling) fantástica.
Hay otros ejemplos geniales: podemos apreciar más de los personajes de la clase 1B, algunos de la clase 1A (sobre todo Tokoyami y sus puntos débiles); y también echamos un primer vistazo prometedor a los nuevos villanos, como Toga y Dabi.

Sin embargo, todo lo anterior era un arco de transición que, simplemente, nos estaba preparando para lo que iba a ocurrir a continuación... la mayor colisión de titanes en el recorrido de la serie. Un antes y un después para Boku No Hero Academia. Tanto para la historia en sí, como para el mundo ficticio que se ha estado construyendo tan cuidadosamente y las personas que habitan en él. Todo lo que ocurra tras el mítico All Might contra All for one estará directamente influenciado por este evento, y se cierra una etapa poniendo punto y final a la historia formada por el conjunto de las dos primeras temporadas y esta primera mitad de la tercera. Las dos subtramas (el rescate de Bakugo y el asalto al escondrijo) se conjuntan a la perfección con un timing que no permite un solo respiro. Música a tope, entretenimiento del bueno, una animación sensacional y sentimientos transmitidos a la perfección con una potencia bestial. Nada que objetar; 10/10.
All for one es un excelente villano porque representa la antítesis absoluta de All Might. Los ideales de los dos personajes son tan opuestos que, salvo el choque, no les queda otra opción. All for one es el único que puede hacer frente a All Might físicamente y psicológicamente, siendo su único propósito destruirlo por completo en ambos apartados. La pelea es pura tensión, puro drama, pura emoción... puro arte, y su conclusión (aunque simple, de lo cual no me quejo ni mucho menos) es una de las más satisfactorias y épicas jamás presentadas en anime alguno.

"... eres el siguiente".


Segunda mitad de la temporada

En mi opinión, a la segunda porción le cuesta estar a la altura del listón general de BnH, y por ello aseguro que esta temporada es la más floja hasta ahora. Quiero justificar poco a poco el porqué de mis palabras, analizando aquello que me ha gustado, aquello que no, la relación manga-anime, las dificultades que esta conlleva y cómo todo eso ha afectado al resultado final.

Este segundo opening me gusta más, pero aún no me convence del todo.

Después de un clímax tan apoteósico, era obvio que BnH tenía que tomar un descanso de tanta accióndestrucción y sucesos trascendentales; y no, esto no es algo negativo. De hecho, adoro el episodio de los padres y madres, y el episodio de los dormitorios es, personalmente, uno de mis favoritos. ¿Por qué? Porque al final del día, BnH no solamente es una serie de tortazos y súper-poderes: es más una serie de personajes y las relaciones que se forjan entre ellos. No necesita épica para entretener o divertir al espectador, ya que gran parte de su calidad (y sucesivo éxito) se ha basado siempre en lo original y atractivo de su premisa: adolescentes con mucho que aprender, mucho que avanzar y muchas ganas de hacer ambas cosas. Este capítulo "de los dormitorios" representa lo que digo a la perfección. Consigue que los espectadores nos sintamos jóvenes logrando nuestras risas y sonrisas, al mismo tiempo que ofrece profundidad y pequeños matices a cada uno de los protagonistas.

La parte que se desmorona no es esta, sino la posterior.
Para mí, el arco argumental de los exámenes de licencia provisional fue, sin duda, el peor del manga. Atravesarlo me resultó un verdadero tostón, pues carecía de ciertas características esenciales en BnH. Siendo así, comprendo lo difícil que habrá sido para los animadores adaptar esta parte. Han realizado un buen trabajo mejorando el material original, pero la calidad general de la obra todavía se queda muy corta debido a esas raíces insípidas que se ha visto obligada a arrastrar.

Por lo pronto, tenemos dos capítulos de relleno (la promoción para la película y el patético enfrentamiento contra las chicas del té) totalmente irrelevantes que, a pesar de tener sus momentos chulos, son una carga para el ritmo general (que tampoco era muy bueno de por sí). Quitando eso de lado, este arco completo se siente increíblemente desaprovechado ya que posee una gran longitud, pero no la aprovecha correctamente. Apenas ahonda lo suficiente en los alumnos de la clase 1A y muchísimo menos en los nuevos personajes (de quienes solo Inasa es cautivador y está bien desarrollado). Además, los resultados finales se siente forzados a más no poder: estamos en una prueba con miles de personas y, ¡qué casualidad! Entre los 100 mejores están casi todas las clases de la UA, sin excepción. Vamos, no todo puede ser tan fácil y conveniente siempre. Como la progresión de los protagonistas no se hace lo suficientemente visible en esta parte, no se transmite la sensación de que realmente se hayan ganado ese resultado. Encima, los combates no tienen sustancia; no se aprecian auténticas dificultades en este examen (las soluciones de los conflictos son sencillas e incluso vagas) y jamás se nos ofrece un vistazo de los otros cientos de tipos involucrados en el mismo, por lo que la tensión es casi inexistente.

Ahora mismo da la sensación de que he odiado Boku No Hero con toda mi alma... Pero no, relax, no es el caso. Quiero aclarar que, aún en su peor momento, este anime sigue siendo entretenimiento de primera calidad. Simplemente, creo que por momentos ha bajado el listón y estoy dando mi opinión sincera al respecto. ¿Hay cosas buenas también? ¡Por supuesto!
Puede que el ritmo sea irregular, pero nunca llega a aburrir. Con la aparición de Gang Orca el nivel sube drásticamente. Aquellas ocasiones en las que nuestros alumnos y alumnas favoritos colaboran unos con otros son perfectos para poner los pelos de punta hasta a la roca más fría. Deku y Todoroki siguen llevándose muchos de los mejores momentos. Hay acción a raudales y pequeños momentos esparcidos que te provocan los anhelados escalofríos en la espalda, como debe ser.

Eso sí, lo mejor de este segundo fragmento viene cuando los exámenes de licencia acaban, dando paso a los últimos cuatro capítulos de la temporada... que son absolutamente magistrales.
Deku vs Kacchan. ¡Al fin, al fin obtenemos un resultado de esa evolución tan sutil por la que Bakugo ha estado pasando! El combate tiene su dosis tanto de técnica como de emoción, siendo uno de los más completos hasta la fecha. Por cierto, este reparto de actores de doblaje japoneses es digno de dioses (la versión inglesa es un chiste en comparación): estoy ante uno de los mejores trabajos de voice-acting que he degustado en toda mi vida. Esta es la clase de BnH que amo, en serio.
Considero que el 3x24 también es un episodio excepcional, principalmente gracias a esa profundidad y toque filosófico de identidad-existencialista inesperado que otorga a Twice, un villano que hasta ahora solo había aportado diálogos cómicos. Es curioso, porque da la sensación de estar viendo otra serie debido a lo diferente y oscuro que se torna la historia de este personaje (que, definitivamente, se halla ahora mismo entre mis favoritos).
Tenemos nuestro ansiado primer vistazo a Overhaul, otro de los mejores (y más poderosos) villanos de la serie. No diré más... cuando lo descubráis, os encantará.
Y cómo olvidar a los 3 grandes de la UA. No pude evitarlo: en cuanto entraron en la clase, mi espíritu fangirl hizo que yo me pusiera a gritar de alegría. Colegas, no sabéis lo que os espera para la próxima cuarta temporada. Va a ser sencillamente apoteósico.
En el 3x25 Mirio Togata se confirma como un auténtico dios con apenas 15 minutos en pantalla (imaginad cómo será cuando lo veáis en acción de verdad...). No hay discusión que valga: es y será uno de los mejores personajes de BnH por todo lo que su historia implica. Su singularidad (o quirk) es una basura aparentemente inútil, imposible de aplicar y extraordinariamente difícil de dominar... Pero ahí lo tienes, es el mejor alumno de toda UA. Mirio aporta gran trasfondo a varios de los temas principales de la serie (el sacrificio por lo que amas, la superación los límites propios yendo más allá de tus posibilidades en busca de tu objetivo). Se nos enseña que para ser un profesional no basta con tener solo fuerza bruta: debes saber aplicar tus aptitudes con inteligencia y astucia, sacando así su máximo potencial. Esto siempre ha sido una parte importante de BnH y, ahora más que nunca, el autor lo desarrolla con maestría, demostrando una creatividad fuera de límites. Bien jugado, sí señor.


RESUMEN DE LA TEMPORADA EN CONJUNTO

La tercera temporada no alcanza el nivel máximo al que Boku No Hero Academia llegó en su época álgida, pero tampoco lastra el conjunto; recordemos que no todas las partes de una historia tan larga deben ser igual de geniales.
Lo único que no puedo perdonarle (en términos generales) ha sido la carencia de un desarrollo y evolución satisfactorios (similares a las temporadas previas) de personajes secundarios. El ejemplo más claro es Uraraka: ella ha pasado de ser un personaje poderoso, único e independiente a una esclava de sus sentimientos por Deku. Ha ido de ser la puta ama a ser un cliché aburrido. La dinámica "oh, siento vergüenza cada vez que me acerco a él, porque me gusta" acaba resultando cansina y deja completamente estancada la relación tan fascinante entre ambos. Ha tardado algo así como 19 o 20 puñeteros capítulos (excesivo) en "aceptar que le gusta y... ¡dejar esa sensación de lado!". ¿Cómo? No comprendo, ¿por qué sus sentimientos dan un paso hacia atrás, en vez de hacia delante? ¿Para qué atascarse cuando el guion puede, no sé, desarrollar a ambos?
También he echado de menos aquellos momentos de simple "colegueo" entre los alumnos, sobre todo Deku, Uraraka e Iida (mis tres mosqueteros), grandes amigos cuya relación (ahora casi inexistente) era una de las cosas que más me gustaban.

Y el último error... el más inexplicable de todos... ¿por qué cojones no se ha utilizado en ningún capítulo You Say Run? Esa puta canción era la mejor de toda la banda sonora con una diferencia abismal, tío. ¿Qué ha pasado? ¿Por qué la han ignorado? ¡Hablo por muchos cuando digo que quería escucharla otra vez en un nuevo episodio! En serio, es muy frustrante, no lo entiendo de verdad, ¡si es que lo tenían en bandeja, aargh!


Ahora bien, exceptuando lo mencionado, BnH mantiene intactos todos sus puntos positivos de antaño (y estos todavía pueden hacer que los errores cometidos parezcan insignificantes en comparación). Está avanzando a pasos agigantados, creando con paciencia y buena letra un universo propio creíble y cada vez más interesante. Su esencia no ha desaparecido: sigue siendo la misma serie eufórica, emocionante, atractiva y (sobre todo) optimista de siempre; absolutamente fiel a sus principios, llena de personajes excepcionales y una historia simple pero efectiva que no falla a la hora de trasladarme a su mundo haciendo que olvide todos mis problemas, a la hora de llenarme de energía positiva y motivarme, ya sea para mejorar o para ir más allá de mis límites (¡Plus Ultra!) con el fin de conseguir cualquier objetivo. Aún me siento orgulloso de decir que soy un fanático enamorado de este anime, pues he estado pegado a la pantalla cada segundo de su duración disfrutando cual niño chico y, al final, me ha dejado con ganas de más, mucho más.
8.75/10.

¿TE HAS QUEDADO (COMO YO) CON GANAS DE MÁS, Y TIENES PENSADO ENGANCHAR CON EL MANGA?
TE DARÉ MI OPINIÓN AL RESPECTO...

Sí, la tercera temporada se ha quedado a las puertas de un gran arco argumental (el mejor que se ha tenido en el manga hasta ahora), y probablemente muchos estaréis ponderando la posibilidad de continuar la historia con la lectura...

Yo hice justo eso al terminar la segunda temporada. Así que, desde mi experiencia personal, voy a daros una serie de consejos basados en los aspectos positivos y negativos que esta decisión tuvo, para que al final vosot@s mism@s saquéis vuestras propias conclusiones.

· Ventajas

Estarás al día con la historia original y no tendrás que preocuparte por los spoiler (de hecho, tú mismo puedes ser el que los haga). Pertenecerás a una comunidad bellísima (y lo digo con el corazón en el puño) donde podrás conocer a todo tipo de gente y comentar con ellos la serie al completo, sin ninguna clase de restricción. Puede parecer que esto es una tontería, pero créeme, de lo que voy a decir es lo más importante.
Tendrás un nuevo capítulo cada semana. Corto, eso sí, aunque es mucho mejor que simplemente nada.
El autor merece respeto y una recompensa por el increíble trabajo que está realizando con la obra original. Kohei Horikoshi es un excelente creador de historias y se ha ganado que leamos (y compremos) su manga, si es que nos gusta.
El arte, aunque a veces peca de "incomprensible" en la acción general, es de un nivel bastante alto. Es sumamente expresivo y comprende cómo transmitir las distintas emociones que sienten sus personajes correctamente. Aunque la narración no siempre alcanza los requisitos esperados, puedo asegurar que leer este manga es, en su mayoría, una experiencia divertida. En ocasiones, hasta emocionante. El hecho de que no sea "el mejor cómic del mundo" no quita que consigue lo que busca a las mil maravillas y, una vez nos hemos acostumbrado a su estilo y hemos asumido sus carencias, estaremos ante una obra de entretenimiento de mucha calidad.

· Desventajas

De las desventajas solo se me ocurre una... pero es tan increíblemente relevante para mí que hace competencia a todo el apartado anterior.
Y es que la experiencia del anime es infinita, y repito, INFINITAMENTE SUPERIOR A LA DEL MANGA. El cómic de Boku No Hero Academia no es (ni mucho menos) "malo", sin embargo, tampoco es una obra maestra, pues el autor es bueno creando historias y personajes, pero es meramente "correcto" a la hora de expresarse en el medio del cómic. Horikoshi no siempre es capaz de aprovechar todo el potencial de su obra. El manga de BnH tiene numerosos defectos en su estructura y en su narrativa que, en algunos momentos puntuales, lo hacen pesado de leer.
Como os podréis imaginar, estos defectos se solucionan con su versión animada.
El anime sabe sacar a relucir el verdadero potencial de la historia de BnH. Es mucho más fluído, mucho más entretenido e infinitiamente más emocionante. La animación, el voice-acting, la banda sonora y la dirección de escenas transmiten todas las sensaciones mil veces mejor que su contraparte escrita.
En resumen: ver el anime por primera vez es más satisfactorio que leer el manga por primera vez. Si lees el manga y después ves el anime, no podrás experimentar la historia al máximo.
Yo, personalmente, soy una persona que siempre busca la máxima experiencia, y es debido a esto que, por una parte, me arrepiento de haber continuado con el manga en su momento (por otra no, ya que gracias a ello he conocido y hablado con personas que ahora son buenos amigos y, obviamente, sigo disfrutando muchísimo del manga semana tras semana). Si pudiera ir atrás en el tiempo y cambiarlo, probablemente no lo haría... pero estaría tentado.
Con esto no quiero decir que el manga de BnH sea basura, porque no es así. Yo lo disfruto enormemente; pero disfruto el anime mucho más.

¿Qué harás tú?
Yo te recomiendo que esperes al anime porque realmente merece la pena, sin embargo, esto es solo mi opinión. ¿Quieres tener un poco más de información acerca del manga antes de decidir? Aquí tienes la reseña que hice sobre el mismo: https://lalistadealex.blogspot.com/2018/04/resena-boku-no-hero-academiamy-hero.html

Espero haber sido de ayuda. ¡Tened un buen día!

viernes, 21 de septiembre de 2018

La película más hipócrita: 'Birdman' (2014), reseña y explicación.

ALERTA
Esta crítica puede contener pequeños SPOILER de la trama en su interior.
Birdman es un filme que, cuando se estrenó, dividió al público en dos sectores: aquellas personas que la consideraron una auténtica obra maestra innovadora, profunda y única (algunos hasta la catalogaron como una de las mejores obras cinematográficas de todos los tiempos), y aquellas que, por el contrario, la tienen en muy baja estima. Debido a la peculiaridad de esta película es difícil situarse en medio de ambas opciones, y aunque estoy seguro de que habrá gente que lo hará, también estoy seguro de que son una minoría. Obviamente, nada de esto es malo ni bueno, siempre que se respete tanto la opinión personal como la del resto.

Y es que para eso estoy hoy aquí: quiero ofrecer mi granito de arena a un debate cerrado hace años (cómo no) argumentando por qué Birdman o (La Inesperada Virtud de la Ignorancia) es, según mi punto de vista, un producto sobrevalorado como pocos. Ah, y también intentaré dar una explicación de los sucesos más... extraños que ocurren a lo largo de su duración. Vamos allá.


Antes de nada, encuentro imposible negar el hecho de que Birdman tiene uno de los mejores trabajos interpretativos de los últimos años (y más). Nada de lo que diga le hará justicia, y sinceramente, no sé ni cómo empezar. Según yo lo veo, este es un filme para el lucimiento de sus estrellas, pues en ellas recae el peso de la cinta al completo. El plano secuencia pide a los actores y actrices que se fundan al completo con sus respectivos personajes y no hay ni uno, repito, ni uno solo, que no esté jodidamente magistral.
Estamos ante la mejor actuación en la carrera de Michael Keaton (quién debería haberse llevado la estatuilla, en mi opinión). Yo, personalmente, nunca lo había tenido en gran estima, hasta que vi de lo que es capaz con esta película. Transmite la totalidad de emociones de su personaje con una credibilidad absoluta; el papel es muy exigente y requiere de unos dotes actorales exquisitos, ya que de él depende todo el potencial dramático de la historia. El resultado acaba siendo tan satisfactorio debido a que está a la altura de las demandas del guión (e incluso las supera con creces).
Edward Norton realiza una de sus mejores actuaciones hasta la fecha, y eso es mucho decir teniendo en cuenta el calibre del actor (que, si no fuera tan fatigoso en la vida real, ya sería uno de los más grandes de la historia). Quizás le sale tan bien porque, en cierto modo, se interpreta a sí mismo, pero al final eso es lo de menos: lo importante es que se come la pantalla con cada aparición y su presencia resulta un placer para los sentidos del espectador.
Emma Stone comenzaba daba señales de que, más temprano que tarde, iba a ser grande en Hollywood. Muy grande. Tan grande como está en esta película, haciendo de adolescente problemática con un talento y una naturalidad innegables.
Naomi Watts y Andrea Riseborough no se quedan pequeñas ante los 3 colosos principales, ni mucho menos. Ambas son sinónimo de calidad.

Si hablamos del apartado técnico, Birdman es toda una proeza. Como ya todos sabréis, está rodada de manera que parece un único plano secuencia ininterrumpido. El producto final les ha salido impecable, y esto tiene mucho mérito, porque es sumamente original al mismo tiempo que una tarea complicadísima de elaborar.


Sin embargo... en lo que a puntos positivos se refiere, Birdman no ofrece mucho más. Aquí comienza la sección polémica, señoras y señores.
¿Por qué considero que Birdman o (La Inesperada Virtud de la Ignorancia) es una obra pretenciosa, vacía e hipócrita como ninguna?

Primero de todo, ¿qué significan todos los elementos abstractos de Birdman? ¿Riggan tiene auténticos poderes o son solo un producto de su imaginación? ¿Quién es o qué simboliza la voz que le atosiga continuamente y, al final, se manifiesta como un tipo vestido de superhéroe?
Mi opinión es la siguiente: ese Birdman metafórico que habla a Riggan representa una parte de él mismo, de su persona, que tiene reprimida. Riggan es un tipo que, hace tiempo, logró el éxito haciendo del superhéroe Birdman. Ahora, esa época ya ha pasado y él ha "madurado" (por decirlo de alguna manera), pero eso no le ha traído ningún bien. Sin Birdman, Riggan es un don nadie, y aunque él quiere quitarse esa alargada sombra de encima, no es capaz. La gente le reconoce como Birdman y le pide que haga de Birdman una vez más, no esas chorradas filosóficas de teatro. Riggan desea ser querido, ahora bien, él confunde amor con éxito ante las masas, y es por eso que necesita que la obra de teatro y se deje de tonterías, ya que si quiere ser "amado" su única opción es volver a hacer de superhéroe, pues según él, es lo único que gusta a la gente hoy en día. Riggan quiere demostrar a todos (sobre todo a sí mismo) que es más que solo Birdman, y esa obra teatral es la única forma de conseguirlo (a pesar de que, en el fondo, sabe que sería más fácil si se despojara del orgullo y se pusiera las mallas de nuevo).
El último momento en el que se ha tirado por la ventana y su hija le ve volar representa, metafóricamente, que al fin ha logrado volar sin Birdman y se ha convertido en una leyenda, justo lo que él buscaba.
Los personajes de Birdman o (La Inesperada Virtud de la Ignorancia) tienen una gran necesidad de amor, de sentirse realizados con ellos mismos (y son la única cualidad que redime su pedante y fallido guión): Riggan quiere tener éxito una vez más; su hija, Sam, llama la atención para que alguien le ofrezca cariño, pues sus padres no lo hicieron cuando era pequeña; Mike necesita ser él mismo y solo puede conseguirlo, irónicamente, cuando está actuando.

El filme está dirigido a un nicho exclusivo (el mundo de la interpretación, la creación de cine y el análisis del mismo) pues su tema principal reside en una crítica al público medio y su afán por ver explosiones digitales que han sustituido a los guiones profundos con algo que contar. También arremete contra aquellos críticos que no se guían por la calidad inherente de un producto a la hora de juzgarlo, sino por temas puramente personales totalmente alejados de una reseña objetiva de la obra en sí (comportamiento derivado de la frustración al no haber podido ser ellos quienes la realizan, quedando relegados a simples críticos).

¿Dónde veo yo el problema en todo esto? Hay varios.
Tenemos la cargante obviedad con la que se expresa su "mensaje". El guión se las da de inteligente y metafórico, pero lo cierto es que solo sabe transmitir lo que quiere mediante diálogos de exposición barata puestos en la boca de los actores, para que el espectador se entere de qué coño significa todo.

Su mensaje no es tan profundo ni tan filosófico como intenta parecer: al final del día, no es más que una rápida revisión del mundo de los actores y una mini-crítica al espectador "mediocre" reflejadas en solamente un par de escenas durante toda la película. Ese simbolismo o esas imágenes abstractas no tienen nada mejor detrás, son puro humo. Además, al estar enfocado para un tipo de público tan específico se limita automáticamente su capacidad para emocionar al máximo número de gente posible, cuando una película debería ser accesible para casi cualquier persona.

Hablemos del famoso plano secuencia. Técnicamente es una maravilla, sí, pero, ¿cuál es su función? ¿Qué aporta a la trama? ¿Cómo ayuda a la hora de transmitir el mensaje de la historia o los sentimientos que residen en ella?
...
Hay que admitir que es original; ahora bien, creo que después de un rato acaba jugando más en contra que a favor de la película. Esta técnica se ha utilizado en ocasiones previas para crear tensión y agobio en el espectador, pero solo en escenas muy concretas, ya que si abusas demasiado de ella deja de transmitir cosas, deja de ser especial y se vuelve extremadamente cansina y repetitiva. En toda la película no hay momentos tranquilos, no nos permite descansar (lejos de ser algo bueno, se vuelve un soberano tostón conforme pasa el tiempo), no deja ni al público ni a los personajes tomar un respiro para asimilar lo que ocurre, perdiendo los momentos de reflexión y toda la posible carga emocional. El metraje se hace eterno y deseas que acabe de una puñetera vez.
En mi opinión, esta obra no está bien dirigida. Está bien realizada, pero hay una diferencia abismal entre ambas. Un buen director debe utilizar todas las técnicas a su disposición para que el guión alcance su máximo potencial, para darle fuerza y empaque, para convertir meras palabras escritas sobre papel en una realidad, y para transmitir de la mejor forma posible su mensaje y emociones al espectador.
Cada imagen, cada plano, debe tener un propósito, un motivo, una función.
Entonces, pensemos, ¿qué aporta el plano secuencia a todo esto? Te lo digo yo: hacer que la película sea visualmente impresionante. Hacer que la película quede bien. Hacer que el espectador alucine con las imágenes. Sí.
Lo único que aporta es una estética guay. No ayuda a transmitir las emociones del guión. No aporta nada a la historia. No aporta nada al mensaje de la película. Iñárritu ha filmado así Birdman para que quede muy chula y punto; es decir, estamos ante otro triunfo de la forma sobre la sustancia. Otro producto hecho para que los pseudo-intelectuales puedan sacar a relucir su complejo de superioridad porque les ha encantado la película, mientras predican que si no ha gustado a alguien es debido a que no la ha entendido.
Nula emoción. Nulo sentimiento. Imágenes asombrosas pero vacías. Es como una mierda envuelta en un papel albal precioso. Por ende, la película acaba siendo un coñazo de dimensiones desproporcionadas.

¿Y sabéis cómo se ha conseguido la sensación del plano sin cortes? Con efectos especiales. Efectivamente: más del el 90% del filme está basado enteramente en CGI (efectos por ordenador).
Espera, espera.
¿No era eso, precisamente, lo que Birdman quería criticar: aquellas cintas "vacías" cuyo único atractivo son los efectos especiales?
Pero Birdman, amiga mía, eso es justo lo que tú eres: una película de mensaje pobre y mal expresado, siendo lo más llamativo que tienes a tu favor todos los trucos visuales y efectos especiales para crear la ilusión de que estás rodada en una sola toma.
Birdman se queja de lo que ella misma es: espectáculo sin nada interesante detrás. Birdman es hipócrita.
Pensad por un momento la razón por la que Birdman será recordada en un futuro: el hecho de parecer una sola toma, ¿verdad? No por su mensaje, ni su (inexistente) filosofía...
Sabes que una obra ha fracasado cuando se ha convertido exactamente en aquello contra lo que quería arremeter, y la única cualidad por la que ha llamado la atención es esa misma que está criticando en otros filmes.

Si no fuera por el maravilloso trabajo que han realizado sus actores y actrices, Birdman sería una de las peores películas que he visto en mucho tiempo. No obstante, estas personas la han alzado, la han convertido en algo que merece la pena ser visto, le han dado esa fuerza y empaque que ni su director ni su guionista han conseguido.
Poner una nota a esta cinta ha sido difícil. Aunque me ha cabreado, su impecable trabajo técnico y sus impecables intérpretes no merecen un suspenso. Para mí, se queda en un 6/10.
Sé que muchos no compartirán mis pensamientos sobre Birdman, pero eso está bien. Anímate y, si te apetece, comenta tu opinión ahí abajo. ¡Los debates agradables son siempre bienvenidos! Un gran saludo.